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El representante de Zozulia cuenta cómo fue su vida como temporero en Albacete

Vladimir Kuzmenco, representante de Zozulia, ha concedido una interesante entrevista al periodista Luis Castelo, en Radio Marca, donde ha contado cómo estuvo en la ciudad trabajando en tareas agrícolas.


"En Ucrania estudié y realicé el Servicio Militar obligatorio. Después del ejército me fui a Alemania para dedicarme al negocio de compra-venta de coches. Tenía 21 años y llevaba vehículos a la antigua Unión Soviética".


"En una ocasión pidieron que llevase un coche a España, en concreto a Albacete. Era el 16 de junio del año 2.001. Me acuerdo de la fecha y nunca me olvidaré. Vi la ciudad, me quedé dos días y me gustó. Trabajé en Albacete en el campo recogiendo patatas, cebollas, ajos...no conocía el idioma ni las costumbres, era muy duro. Me gustaba la gente de Albacete y la Feria, pero el trabajo era muy duro e incluso tuve una hernia discal", contaba.


"A las ocho de la mañana ya estaba en aquellos campos que parecían interminables. La primera vez que recogí cebollas creía que el campo nunca iba a terminar. Cobraba siete mil pesetas diarias. No me acuerdo del nombre de los pueblos de Albacete donde trabajé porque me metían en una furgoneta y no sabíamos donde íbamos".


"Vivía en un piso cerca de Los Jardinillos con 25 personas. Luego me fui a Daimiel y dije que nunca más volvería a Albacete, pero no por la ciudad y por su gente que me encantaba, era por el trabajo".


"En Daimiel estuve vendimiando y en Manzanares en la aceituna. En Manzanares un empresario me contrató y me hizo los papeles, la tarjeta de residencia... En Daimiel estuve otros años trabajando en una pizzería haciendo las pizzas y repartiéndolas. También allí trabajé en una fábrica de muebles".


"Luego estuve en Madrid como albañil, pero un día el médico me dijo que tenía una hernia discal y que no podía seguir haciendo ese tipo de trabajos. En la capital de España, a través de un amigo, me hice Guardia de Seguridad. Primero en el VIPS donde no salió bien y me enviaron como "castigo" al estadio Vicente Calderón. Allí estuve diez años y conocí a mi mujer que estaba en la Dirección Deportiva del Atlético de Madrid. Conocí a mucha gente e incluso algunas veces fui traductor viajando con el equipo como, por ejemplo, cuando jugaron en Moscú ante el Rubín Kazán".


"Al final acabé como representante y conocí a Roman Zozulia a través del padre del jugador Konoplyanka y el propio futbolista y hasta ahora. Tengo 40 años y he vivido mucho. Ha sido todo muy duro. Estoy muy agradecido a mi mujer, a mi ex compañero José Lorenzo y a Roman Zozulia", destacaba.


Puedes escuchar aquí la entrevista completa:
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1519624538133056&id=100002565730143