
Decíamos en la previa que el partido en Palamós era un día para que Alba nos volviera a enamorar, por aquello de San Valentín, pero tras una segunda parte en la que encajamos dos goles en sendos errores y acabamos con nueve tras las expulsiones de Paredes y Antoñito y casi que pidiendo la hora más bien es un idilio algo roto.
Que sí que estamos a un punto de la salvación, que queda segunda vuelta por delante, pero el Alba no puede hacer una primera parte decente frente al que era colista -los de Luis César crearon ocasiones pero sin llegar a materializarlas también por falta de suerte- y una segunda parte en la que encajaron el tanto de De los Reyes a los tres minutos de la reanudación y otro tanto como el de Querol, avanzada más la segunda mitad, en el que a Juan Carlos se le escapó el esférico y el jugador lo tuvo fácil para anotar.
Y eso que el portero tuvo algunos paradones que evitaron que el Llagostera se adelantara, por ejemplo, en los minutos iniciales, así como una goleada mayor en la recta final.
Llegaría también en la segunda parte la roja directa a Paredes y todavía antes del final del partido Antoñito, que ya llevaba amarilla, cometía un error infantil para ver la segunda tarjeta que le daba la roja.
Dos expulsiones con un 2-0 que ya no es que hayan supuesto dejar la imagen que el Alba ha dejado en Palamós, es que además se pierden la cita con el Mirandés, el próximo sábado en el Belmonte, donde Luis César tendrá que volver a introducir cambios en el once a la fuerza.
Acabó expulsado hasta el médico del Alba por protestar desde el banquillo las decisiones arbitrales.
Curto, que este domingo jugaba como delantero, tuvo alguna de las ocasiones más claras para el Albacete Balompié, especialmente la que sacó René bajo palos en una jugada a balón parado.
Adriá Carmona también fue de los jugadores blancos que más peligro crearon pero todo esto fue en la primera parte, porque en la segunda fue salir, encajar el tanto y pelear un poco, pero con el 2-0 el partido se acabó y terminamos pidiendo la hora para que el sufrimiento de esta jornada concluyera cuanto antes.
Jona había entrado Miguel Núñez; Fede Vico por Samu y Santi Jara por Curto.
Qué distintas las sensaciones entre esta cita en Palamós y la del año pasado, cuando conseguíamos allí la salvación virtual.

