
Los excesos de la burbuja inmobiliaria empiezan a ser historia en las ciudades de más de 100.000 habitantes, donde ya no quedan viviendas de los años del boom pendientes de venta y sólo hay en el mercado un “stock técnico”: las viviendas que acaban de ponerse a la venta durante el tiempo, a menudo muy breve, que tardan en encontrar un comprador, según el informe Servihabitat trends.
Este informe indica que, en el caso de nuestra región, Castilla-La Mancha presenta unos niveles de stock muy elevados y solo en localizaciones muy puntuales se está comenzando a iniciar nueva actividad constructora.
La abundante oferta también propició que los precios se mantuvieran a la baja en 2015, pero sobre Albacete indica que “en las ciudades de Albacete y Guadalajara el stock actual es relativamente bajo y se están iniciando algunas promociones de pequeño tamaño. Una situación similar, pero algo menos dinámica, la podemos encontrar en las ciudades de Toledo y Ciudad Real”.
En el resto de poblaciones, sobre todo en aquellas cuyo impulso del mercado dependía en gran medida de la demanda procedente de la Comunidad Madrid, el mercado continúa deprimido, una tendencia que continuará si no se vuelve a producir el “efecto expulsión” que procedía de esta comunidad.
A nivel general, el informe indica que la recuperación del mercado se debe al rápido aumento de las transacciones, que este año crecen a un ritmo del 10% anual, y que está arrastrando además al alza a los precios: el informe del servicer controlado por el fondo TPG (51%) y CaixaBank prevé que este año los pisos suban de media un 3,8%, con alzas aún más fuertes en Baleares (6,8%), Comunidad Valenciana (4,6%), Cataluña (4,4%) y la Comunidad de Madrid (4%).
Según el informe de Servihabitat, en España, este año se venderán unas 440.000 viviendas, el 70% de ellas de segunda mano.
Pese al aumento de los precios, además, la vivienda es mucho más asequible que antes de la crisis: de media, comprar una vivienda en España supone 5,5 años de salario, el mismo nivel que en el 2003, cuando en el 2009 llegó a representar 9 años del salario de una familia. La caída de los tipos de interés ha ayudado también a hacer más asequible la compra de un piso.
