
La polémica está servida y ha comenzado en Cantabria pero ‘amenaza’ con llegar a otras comunidades como por ejemplo a Castilla-La Mancha hoy mismo, cuando al menos el sindicato de docentes ANPE ha anunciado que va a pedir un criterio más pedagógico del calendario escolar con una semana de vacaciones cada dos meses, más o menos.
Este es el modelo que funciona en otros países europeos, donde también es cierto que las jornadas laborales del os padres en las empresas son muy distintas. Por eso, desde la FAPA, los padres consideran que el cambio favorecería solamente a los profesores y que haría todavía más complicado conciliar la vida familiar y laboral a las familias, ya que además el periodo de verano seguiría siendo extenso.
Sobre que la medida se basa en «criterios pedagógicos», la federación señala que tales criterios deben pasar por un estudio previo en el Consejo Escolar, «algo que ni siquiera se ha planteado» y no lo consideran “nada acertado”.
La FAPA señala también que se alude a la conciliación laboral que supuestamente facilitaría el nuevo calendario escolar. Y, aquí, la FAPA subraya que tal conciliación no se soluciona así, sino cambiando una legislación laboral «que a día de hoy convierte los días libres de nuestros hijos en un problema para sus padres».
