En un acto celebrado en el salón de actos de la Delegación del Gobierno, José Pablo Sabrido ha tomado posesión este lunes de su cargo como nuevo delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, en un acto en el que ha reafirmado su compromiso con el servicio público, la lealtad institucional y el trabajo por el bienestar de la ciudadanía de la región.
Durante su intervención, José Pablo Sabrido ha expresado su agradecimiento al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al conjunto del Consejo de Ministros por la confianza depositada en su nombramiento, así como un reconocimiento especial a la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, anterior delegada, a quien ha felicitado por su reciente designación y con quien ha compartido una amplia trayectoria de trabajo institucional en el Ayuntamiento de Toledo.
Ilusión y determinación
El nuevo delegado del Gobierno ha asumido su responsabilidad “con ilusión y determinación”, reafirmando su lealtad a la Constitución, a los ciudadanos y al Gobierno de España, en un contexto que ha definido como exigente, pero en el que ha destacado la profesionalidad y vocación de quienes garantizan el buen funcionamiento de los servicios públicos.
En este sentido, ha trasladado su agradecimiento y reconocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como a Protección Civil, bomberos, policías locales y servicios de emergencia, por su labor diaria en defensa de la seguridad y los derechos de la ciudadanía. Del mismo modo, ha puesto en valor el trabajo de los empleados públicos de la Administración General del Estado en ámbitos esenciales como la Seguridad Social, el empleo y las infraestructuras.
José Pablo Sabrido ha defendido la necesidad de una colaboración leal y permanente entre la Administración General del Estado, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y las entidades locales, subrayando que “los ciudadanos no pueden ni deben verse perjudicados por disputas entre instituciones”.
Esa voluntad de cooperación la ha extendido también al conjunto de la sociedad civil, a los agentes sociales y económicos, al tercer sector, a las entidades culturales y deportivas, a las confesiones religiosas y a los medios de comunicación.
