Por Carlos Garrido
El conjunto dirigido por Santiago Ruiz encabeza el grupo B de Primera Autonómica masculina y afronta el tramo decisivo del curso con la ilusión del ascenso y la madurez de un equipo joven que ha sabido interiorizar su idea de juego
El UCA Albacete está firmando una temporada notable en el grupo B de Primera Autonómica masculina. Líderes y con presencia reciente en la Copa junto a los cuatro mejores equipos de la categoría, el proyecto que dirige Santiago Ruiz avanza con paso sólido y sin perder la perspectiva.
“La valoración hasta el momento es positiva ya que estamos cumpliendo los objetivos que nos marcamos a principio de temporada”, explica el técnico. Y no ha sido un camino sencillo. El equipo incorporó seis jugadores nuevos respecto al curso pasado, con todo lo que eso implica a nivel de adaptación y cohesión. Sin embargo, la respuesta ha sido inmediata: liderato y competitividad constante.
Además, el UCA viene de disputar la Copa con los cuatro mejores conjuntos de la categoría, donde se proclamó subcampeón tras caer en la prórroga ante el anfitrión por apenas dos puntos. Un detalle que refuerza la sensación de que el equipo está preparado para competir en escenarios de máxima exigencia.
Mirando al sprint final de la liga, Ruiz lo tiene claro. “Queremos mantener nuestra línea de trabajo, que creo que, al menos por parte de los jugadores, es excelente”. El entrenador sabe que el posible ascenso dependerá de múltiples factores (lesiones, momentos puntuales o pequeños detalles), pero insiste en la importancia de la constancia diaria. “Si mantenemos esa línea en el día a día, espero llegar a los momentos decisivos del campeonato en condiciones inmejorables”.
Uno de los rasgos distintivos del UCA esta temporada es su juventud. “Somos un equipo muy joven, de hecho creo que tenemos una de las medias de edad más bajas de la categoría”, señala. Esa juventud se traduce en intensidad, ritmo alto y una apuesta decidida por un juego dinámico que minimiza el tiempo de reacción del rival. Pero si algo ha sorprendido gratamente al técnico es la rápida asimilación de su propuesta: “Han tardado poco tiempo en interiorizar mi manera de entender el juego, lo que quiero de ellos y aplicarlo en pista”.
Más allá de los números y los objetivos deportivos, Ruiz también pone en valor el factor humano. “A nivel personal estoy tremendamente satisfecho. Encontrar un grupo humano como el que tengo, con un ambiente ideal entre ellos y que respete mi trabajo como lo hacen, no es fácil”. Para él, cada entrenamiento y cada partido se viven como una oportunidad y no como una obligación. “Estoy disfrutando mucho esta temporada”.
Con el liderato en el bolsillo y la ambición intacta, el UCA Albacete encara el tramo decisivo del curso habiendo hecho méritos más que suficientes para soñar.
