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La AUGC destaca que dos guardias civiles evitaron que una mujer se quitara la vida en Ontur

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) hace pública la extraordinaria actuación de dos agentes del Puesto de Ontur que, el pasado 9 de febrero, evitaron una tragedia humana mediante una intervención donde la valentía física y la empatía emocional fueron de la mano.

Los hechos ocurrieron cuando la patrulla, formada por el Guardia Civil Carlos Enrique Cucala y el Guardia Alumno Pedro Oliva, acudió a un aviso urgente por un intento autolítico. En el interior de la vivienda, una mujer se encontraba en un estado de altísima agitación, portando un cuchillo con el que ya se había causado heridas graves en las muñecas.

La propia víctima, en una emotiva carta manuscrita, relata cómo el factor humano fue determinante: “Entre tanta voz reconocí una, la de Carlos, que me decía por favor abre la puerta”. Tras acceder al domicilio, el agente Cucala no dudó en abalanzarse sobre el arma para neutralizar la amenaza, poniendo en riesgo su propia integridad física.

Lo que distingue esta actuación es el trato posterior. Mientras los servicios sanitarios atendían las heridas de gravedad, el agente Cucala permaneció al lado de la mujer, sujetándole la mano y dándole ánimos. La víctima destaca en su misiva un gesto de profunda humanidad: “Carlos me sujetaba la mano dándome ánimos y hasta darme un beso en mi cabeza y tranquilizarme con mucho cariño”.

AUGC exige que el reconocimiento sea efectivo

Desde esta asociación consideran que la propuesta de Medalla al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco para el Guardia Civil Cucala y la felicitación para el Guardia Alumno Oliva «deben tramitarse sin demora».

«Que tomen nota en el Ministerio: aunque nos nieguen derechos básicos, el compromiso de los guardias civiles con la ciudadanía permanece intacto. No vamos a permitir que el heroísmo de Carlos y Pedro sirva solo para una foto; exigimos justicia laboral para quienes se juegan la vida a diario», señalan también.