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La Alianza contra el Odio convoca una concentración contra la guerra, este jueves 26 en Albacete

La Alianza contra el Odio hace un llamamiento a la ciudadanía para que mañana, jueves 26 de marzo, a las 19:00 horas, se sume a la concentración convocada en la Plaza del Altozano para alzar la voz de forma unánime y decir a los gobiernos que está en contra de la guerra y de todos los conflictos internacionales que sólo causan dolor y destrucción a la población civil.

En nombre de la Alianza contra el Odio, la profesora de la UCLM, Marta Escribano, y el representante de Albacete con Palestina, José María López Ariza, han apelado a los vecinos y vecinas de Albacete a salir a la calle para rechazar la guerra y la violencia como herramienta política, y exigir que se respeten los valores democráticos y las normas internacionales, en los que se ha sustentado la convivencia en la segunda mitad del siglo XX y que inspiraron a la ONU y a la Unión Europea.

López Ariza ha comenzado diciendo que “todo empezó en Gaza. Les dejamos hacer el mayor genocidio del siglo XXI y como nos temíamos, han ido a por el Líbano y a por Irán”, advirtiendo de que “no van a parar si los ciudadanos y ciudadanas permanecemos callados”.

“El ataque perpetrado por Estados Unidos empujado, ayudado e instigado por Israel, es injusto, arbitrario, ilegal y con consecuencias muy peligrosas, como queda patente con los miles de víctimas civiles de Irán y del Líbano, y cuyo ejemplo más duro es la muerte de 165 niñas en un colegio, como si tuvieran algo que ver con la posible amenaza del régimen de los ayatolás”, ha indicado López Ariza.

Responsabilidad colectiva La Alianza contra el Odio también muestra su preocupación por el riesgo de extensión del conflicto, y apunta que las dictaduras, como es el caso de Irán “no se derrotan con bombardeos desde fuera, sino con la lucha del pueblo iraní”.

Ante este contexto internacional, la profesora de la UCLM Marta Escribano cree que reivindicar la paz es una responsabilidad colectiva y por eso considera que de forma masiva y contundente la sociedad tiene que manifestarse ante esta inhumanidad, “porque no es meramente una cuestión política, sino una cuestión de justicia, de democracia y de reivindicación del respeto a la vida que merecemos todos los seres humanos en todo el mundo”.