Albacete volvió a convertirse ayer, 25 de marzo, en punto de encuentro para el diálogo, la inspiración y el crecimiento personal con la celebración de ‘Inspirathöras: Mujeres que mejoran el mundo’. El evento, desarrollado en el Casino Primitivo entre las 17:00 y las 20:00 horas, reunió a más de un centenar de asistentes en torno a una temática común: el cuerpo y su relación con la identidad, la salud y el bienestar emocional. Mara Jiménez fue la encargada de recoger el premio a INSPIRATHÖRA 2026.
A lo largo de la tarde, distintas profesionales compartieron sus vivencias y conocimientos en un formato dinámico que combinó intervenciones individuales, espacios de conversación y propuestas artísticas. El encuentro apostó por generar un ambiente cercano y participativo, favoreciendo la conexión entre las asistentes y el intercambio de experiencias desde una perspectiva real y diversa.
La jornada arrancó con la intervención de Raquel La Mirilla, impulsora del proyecto Thöra, quien abrió el encuentro desde una reflexión personal sobre la vivencia de un cuerpo no normativo. A partir de ahí, el evento dio paso a distintas voces que abordaron esta temática desde múltiples enfoques. Entre ellas, Mara Jiménez, conocida como Croquetamente, aportó su visión sobre la autoestima y la diversidad corporal; Yania Concepción ofreció una mirada marcada por su experiencia como mujer migrante caribeña negra, poniendo en valor los elementos comunes que atraviesan a las mujeres y dejando reflexiones como “el descanso es revolucionario”; mientras que Nuria Nàler profundizó en el cuidado del cuerpo desde la nutrición consciente y Charo Romero en el bienestar emocional y el desarrollo personal.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la inauguración de una parte de la exposición ‘Thöras en el cuerpo’, una propuesta fotográfica que pone el foco en la pluralidad de cuerpos y experiencias femeninas. El proyecto, inspirado en técnicas como el ‘kintsugi,’ arte japonés de reparación mediante polvo de oro, ha sido desarrollado por Clara Lozano, Pelirroja Malvada y la propia Raquel La Mirilla, y
recoge distintas miradas construidas desde la autenticidad y la experiencia individual. Además, Alicia Sánchez se encargó de acompañar a través de versos la apertura apertura de esta demostración.
El cierre llegó de la mano de la danza, con una intervención de Mar Campos, directora de Life Dance Studio, quien junto a su compañía ofreció una pieza cargada de simbolismo en torno al perdón y la reconciliación con el propio cuerpo, concluyendo con un mensaje claro: “no te quedes sin bailar”.
Consolidado como un espacio de referencia en la ciudad, Inspirathöras sigue creciendo como una iniciativa que apuesta por el encuentro entre mujeres, el intercambio de ideas y la creación de redes, situando en el centro valores como la igualdad, la diversidad y el bienestar.
