“La Semana Santa tiene variedad en hermandades, distintos hábitos, pero hay unidad, unidad en la diversidad, esa es la clave para convivir pacíficamente”. Son las palabras del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page esta madrugada en la ciudad de Cuenca, donde ha disfrutado, un año más, de la procesión Camino del Calvario conocida popularmente como ‘Las Turbas’.
Junto al consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, el jefe del Ejecutivo regional ha podido ver la llegada de la turba a la Plaza Mayor conquense desde el Ayuntamiento de la ciudad, donde ha estado “guiado” por las explicaciones del alcalde Darío Dolz.
“En España tenemos muchas más cosas que nos unen y la verdad es que finalmente la principal esperanza está en eso, en que, no solo las turbas, sino la gente, todos los ciudadanos, encuentran en la Semana Santa un punto de comunión. Francamente sería muy deseable que este sentimiento fuera en el conjunto de la política nacional, fuera en el día a día porque hay demasiado frentismo”, ha considerado.
García-Page ha tenido también palabras de admiración hacia la ciudad de Cuenca, al reconocer en esta que “es una de las ciudades más especiales que hay en España y, particularmente, esta procesión es muy simbólica para todo el mundo y muy conocida y representa muy bien la síntesis de unión de las hermandades”. En este punto ha anunciado que el Gobierno de Castilla-La Mancha, va a reconocer, el próximo 31 de mayo, al presidente de la Junta de Cofradías de Cuenca, Jorge Sánchez Albendea.
En este contexto ha reconocido también que “tenemos en la región un aluvión de presencia turística que nos hace crecer todavía más en la esperanza de conseguir el patrimonio del turismo como una de las fuentes de industria, de empleo y de riqueza”: Asimismo, ha opinado que la evolución de la inteligencia artificial va a ir adquiriendo cada vez más importancia “porque la construcción del turismo requiere localización, requiere de presencia física, requiere de rostro humano”.
El jefe del Ejecutivo regional es optimista respecto al futuro turístico de la ciudad de Cuenca, “estamos empoderados y el año que viene seguramente lo vamos a notar, y más con los remontes y los yacimientos arqueológicos”.
El presidente autonómico ha reconocido la buena evolución de los proyectos de “muchos de ellos son complejos, largos, como todos los grandes proyectos y la verdad es que está encontrando el cariño de la ciudadanía y, por qué no decirlo, de la ilusión que Cueca tiene por delante y creo que por eso es muy positivo”, ha puntualizado.
“La Semana Santa de Cuenca, este año, contrasta un poco más con el ambiente general que se respira en la política general en España. Veo a gente que da igual que piense de un lado o que piense de otro, que sea de una ideología o sea de la contraria” ha rubricado el jefe del Ejecutivo de Castilla-La Mancha para quien este contexto es un ejemplo a seguir.



