ANPE, sindicato docente de la enseñanza pública, reclama la puesta en marcha de un plan integral de inclusión y equidad educativa que parta de una memoria económica realista y suficiente y contemple un incremento significativo de los profesionales de apoyo y de atención a la diversidad.
El sindicato docente advierte de que, en la actualidad, los profesionales de inclusión soportan ratios inasumibles, con situaciones, por ejemplo, que alcanzan hasta 27 clases en el caso de los maestros de Audición y Lenguaje o en torno a 1.000 alumnos por orientador, lo que dificulta gravemente una atención individualizada y de calidad.
ANPE reconoce que, fruto del Acuerdo suscrito con la Consejería de Educación, se está produciendo una reducción progresiva del número de alumnos por aula, reducción de horas lectivas, cómputo progresivo de dos puestos por ACNEE, o la próxima incorporación de apoyos de infantil que, entre otras medidas, siendo positivas, no son suficientes. Las aulas son cada vez más heterogéneas y el número de alumnado con necesidades educativas especiales (ACNEE) y necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE) continúa en aumento, lo que exige una respuesta mucho más ambiciosa en recursos humanos, materiales y organizativos.
Los datos reflejan un incremento sostenido de ACNEAEs durante los últimos cinco cursos, especialmente en las etapas obligatorias, donde se concentra el mayor volumen de estudiantes atendidos. Del alumnado matriculado en el conjunto del sistema educativo regional, con más de 380.000 alumnos y alumnas, en cuanto al alumnado ACNEE y ACNEAE, las cifras evidencian un crecimiento continuado que no va acompañado del mismo incremento en recursos personales de inclusión. En apenas cinco años, el número de estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo prácticamente se ha duplicado, pasando de algo más de 23.000 a superar los 46.000 en el curso actual.
Entre las necesidades más frecuentes destacan los trastornos del aprendizaje, las situaciones de vulnerabilidad socioeducativa y los trastornos del espectro del autismo, estos últimos con un crecimiento especialmente significativo en todas las etapas educativas y superando ya los 3.600 casos en el conjunto del sistema educativo regional. También se registran incrementos
relevantes en el alumnado con altas capacidades, trastornos leves y moderados del lenguaje y la comunicación, así como en las necesidades derivadas de la incorporación tardía al sistema educativo. Asimismo, continúan aumentando los casos asociados a discapacidad intelectual y otras necesidades educativas especiales, especialmente en Primaria y ESO. El incremento es más acusado entre los varones, una tendencia que se mantiene de forma constante en prácticamente todas las categorías.
ANPE considera que el incremento de profesionales especializados no está creciendo al mismo ritmo que las necesidades reales de los centros educativos. Los centros educativos cuentan, aproximadamente, con 1.260 docentes de Pedagogía Terapéutica, alrededor de 545 profesionales de Audición y Lenguaje y más de 750 orientadores, siendo estas cifras totalmente insuficientes para atender adecuadamente el fuerte crecimiento del alumnado ACNEAE y ACNEE. Además, algunos perfiles docentes, como el profesorado de Servicios a la Comunidad, presentan incluso retrocesos respecto a cursos anteriores, lo que evidencia la falta de una planificación estable y estructural.
PLAN INTEGRAL DE INCLUSIÓN Y EQUIDAD EDUCATIVA CON DOTACIÓN REAL DE RECURSOS
ANPE afirma además que la atención a la diversidad no debe limitarse exclusivamente al alumnado ACNEE o ACNEAE. En las aulas existe un número creciente de alumnos y alumnas que, sin contar necesariamente con un dictamen específico, presentan desfases curriculares, dificultades de aprendizaje, problemas de adaptación o necesidades de refuerzo educativo que también requieren una respuesta adecuada para garantizar una verdadera equidad educativa.
Atender a todo el alumnado y avanzar hacia una educación realmente inclusiva exige apostar decididamente por modelos organizativos que favorezcan la “codocencia” y los apoyos dentro del aula ordinaria, tal y como contempla la propia legislación educativa.
ANPE considera imprescindible un incremento significativo de las plantillas docentes y de los recursos humanos destinados a la inclusión, para garantizar una atención educativa individualizada y de calidad, y desarrollar medidas preventivas, inclusivas y de atención temprana que beneficien al conjunto del alumnado. En este sentido, ANPE subraya la necesidad de:
· La creación de un cupo extraordinario para apoyos, refuerzo y desdobles.
· El incremento de especialistas de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, Servicios a la Comunidad y Orientación ante el aumento del alumnado con necesidades específicas.
· La regulación de los equipos TEA, para alumnado de espectro autista, (implantados ya en 75 centros de la región y en aumento, curso tras curso), fijando ratios máximas que garanticen una atención adecuada.
· El refuerzo de la autonomía pedagógica y organizativa de los centros.
· La validez y prioridad de los dictámenes de escolarización para la dotación de recursos personales.
Además, el sindicato considera imprescindible avanzar en:
Ø La definición clara de criterios para la dotación de recursos extraordinarios a los centros tensionados, de modo que respondan a la realidad de cada contexto educativo.
Ø La dotación generalizada de la figura profesional de la enfermería escolar, como referente de la salud en entornos escolares.
Ø La implantación del servicio de psicología clínica en colaboración con los centros educativos, que permita dar una respuesta integral a las necesidades sanitarias, emocionales y de salud mental del alumnado.
Ø La creación de Aulas Específicas para alumnado con desconocimiento del idioma, para aquellos centros que lo requieran.
Ø La recuperación de las aulas de convivencia como herramienta preventiva y educativa para mejorar la convivencia escolar, atender situaciones de conflictividad.
En este contexto, ANPE muestra su preocupación ante el anuncio de la futura estrategia regional de educación, lamentando no haber sido convocado a la Mesa de trabajo en la que se ha elaborado. El sindicato considera que difícilmente puede tener éxito un plan educativo si no cuenta con la participación de quienes lo aplican en el aula: los docentes. La exclusión del profesorado de estos procesos supone, a juicio de ANPE, una debilidad de partida en cualquier estrategia que aspire a transformar la realidad educativa.
Finalmente, ANPE insiste en que sin financiación suficiente y sin recursos humanos adecuados no puede existir una inclusión educativa real. Para el sindicato, la inclusión y la equidad educativa son principios inseparables y solo podrán garantizarse mediante una apuesta decidida por el refuerzo de plantillas, la mejora de las condiciones educativas y la participación efectiva de los docentes en el diseño y desarrollo de las estrategias y planes educativos.
