Una vecina de Albacete ha iniciado una recogida de firmas y solicitará reuniones con las administraciones competentes para reclamar mejoras urgentes en la atención veterinaria de emergencia en la ciudad, tras la muerte de su perra Atenea después de una situación crítica, como lo ha denunciado en un comunicado.
Según explica la familia, Atenea llegó a una clínica veterinaria de urgencias de Albacete con un fuerte dolor abdominal, inflamada y en estado grave. Tras realizarle una radiografía, les comunicaron que sufría una torsión completa de estómago y que debía ser trasladada urgentemente a Novelda. Lamentan que el traslado se realizó en una situación de máxima tensión emocional, con la familia viajando desesperada y con el miedo constante de que el animal muriera durante el trayecto.
Sin embargo, al llegar al hospital veterinario de Novelda, el diagnóstico fue diferente: Atenea no sufría una torsión completa, sino una dilatación gástrica. Allí consiguieron estabilizarla temporalmente y sondarla, pero el estado en el que llegó y las complicaciones derivadas de la situación terminaron provocando su fallecimiento.
A raíz de lo ocurrido, la familia denuncia «la falta de un servicio veterinario de urgencias realmente preparado en una ciudad como Albacete».
“Esto no va solo de nuestra perra. Puede volver a pasarle a cualquier familia. Los animales son parte de nuestras vidas y no podemos normalizar que ante una urgencia crítica haya que recorrer kilómetros con ellos agonizando en un coche”, explica la vecina impulsora de la iniciativa.
La iniciativa busca abrir un debate social sobre la situación actual de las urgencias veterinarias en la ciudad y reclamar:
– Un hospital veterinario de urgencias real en Albacete.
– Atención 24 horas con personal y medios suficientes.
– Protocolos claros ante emergencias vitales.
– Garantizar el bienestar animal también en situaciones críticas.
La recogida de firmas comenzará en los próximos días y será presentada junto a una petición formal de reunión con el Ayuntamiento y las administraciones competentes.
“La historia de Atenea ya no puede cambiarse, pero ojalá sirva para evitar que otras familias tengan que pasar por algo así”, concluye la familia.
