Por Carlos Garrido
Raúl Marín, capitán del equipo, hace un llamamiento a la afición para convertir el Pabellón Universitario en una auténtica caldera
El Albacete Fútbol Sala afronta este sábado una de las citas más importantes de su temporada. El conjunto albaceteño disputará a partir de las 17.00 horas, en el Pabellón Universitario de Albacete, el partido de vuelta de la eliminatoria de playoff de ascenso a Segunda División Nacional frente al Palma Futsal B, filial de uno de los grandes clubes referentes del fútbol sala español.
El reto no será sencillo para los de la capital manchega, que llegan obligados a remontar el 6-2 encajado en el encuentro de ida disputado en tierras baleares. Aun así, el vestuario mantiene intacta la ilusión y confía en el apoyo de una afición que volverá a responder en una gran cita. De hecho, ya se han vendido más de 700 entradas para un encuentro que promete presentar un gran ambiente en las gradas.
Uno de los capitanes del equipo, Raúl Marín, ha analizado para este medio cómo vivió el conjunto albaceteño el primer asalto de la eliminatoria y cómo afrontan ahora este complicado desafío.
“Pienso que competimos bien durante muchos minutos. La primera parte dominábamos el partido y comenzamos marcando el primer gol, pero en la segunda parte cometimos errores que a este nivel se pagan caros y se nos quedó un resultado lejos del que queríamos. Aun así luchamos hasta el final del partido”, explica el jugador.
Pese a la dificultad del marcador global, el equipo no renuncia a nada y se agarra al trabajo realizado durante toda la temporada y al empuje de su afición para intentar darle la vuelta a la eliminatoria.
“Lo afrontamos con responsabilidad y con confianza en el trabajo que venimos haciendo todo el año. Sabemos que la eliminatoria está complicada, pero jugando en casa y con nuestra afición vamos a pelear todos juntos hasta el final”, asegura Raúl Marín.
Más allá de lo que ocurra este sábado, el capitán del Albacete Fútbol Sala considera que el curso realizado por el equipo ya es sobresaliente. No en vano, el conjunto manchego logró proclamarse campeón de su grupo, firmando una campaña de enorme regularidad y consolidándose como uno de los proyectos más sólidos de la categoría.
“El balance es muy positivo. El equipo ha trabajado muchísimo desde el primer día y creo que hemos demostrado regularidad, competitividad y unión. Ser campeones del grupo no es casualidad y este equipo se ha ganado el derecho a pelear por algo grande”, destaca.
A nivel personal, Raúl Marín reconoce estar viviendo una temporada especialmente emotiva al portar el brazalete de capitán en el club de su ciudad y poder luchar por un ascenso a categoría nacional. “Está siendo una temporada muy especial. Ser capitán de este grupo y poder pelear un playoff de ascenso con el club de mi ciudad es algo muy bonito y una responsabilidad grande”, señala.
Por último, el jugador quiso mandar un mensaje directo a la afición albaceteña, consciente de la importancia que tendrá el ambiente del Universitario en una tarde donde el equipo necesitará competir al límite.
“Este sábado nos jugamos muchísimo y necesitamos que el pabellón apriete desde antes del partido. La afición se ha volcado con nosotros todo el año, nos están llegando muchísimos mensajes de ánimo estos días y eso el equipo lo valora muchísimo. Sabemos que es difícil, pero juntos vamos a pelear hasta el final”.
El balón echará a rodar este sábado a las 17.00 horas en un Pabellón Universitario que buscará convertirse en el motor de una remontada complicada, pero no imposible, para un Albacete Fútbol Sala que quiere seguir soñando con el ascenso a Segunda División Nacional.
