El presidente de ANPE en Castilla-La Mancha, Martín Navarro, ha valorado hoy que «llegamos al final de un curso marcado por avances importantes fruto de la negociación y de la presión sindical, pero también por carencias estructurales que siguen afectando al profesorado y a la calidad de la enseñanza pública».
Así, indicaba que «di tuviéramos que poner una nota a la Consejería de Educación, diríamos que aprueba el curso, pero lo hace con varias materias suspensas y con la obligación de recuperar durante el próximo año académico».
Destacaba los avances vienen del Acuerdo de Mejoras firmado por ANPE en 2023, y que este curso ha traído:
· La continuidad de la reducción de ratios.
· El reconocimiento administrativo de las vacaciones devengadas y no disfrutadas por el personal interino.
· Las mejoras en las bolsas de trabajo que eliminan la obligatoriedad de presentarse físicamente a las oposiciones para permanecer en ellas.
Y en la pasada Comisión de Seguimiento, de cara al curso 2026-2027:
· Las 18 horas lectivas en Enseñanzas Medias.
· La dotación de apoyos en Educación Infantil en plantilla jurídica
· Los criterios para centros tensionados.
· Más medidas para la reducción de la Burocracia.
Pero advertía que «estos avances no pueden ocultar que persisten problemas importantes que impiden hablar de un curso plenamente satisfactorio». Así, enumeraba que:
· La primera es la inclusión educativa. Los centros siguen afrontando un incremento constante del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo sin que los recursos humanos crezcan al mismo ritmo. La inclusión no puede sostenerse únicamente sobre el esfuerzo de los docentes; requiere más profesionales, más recursos y una planificación adecuada.
· La segunda asignatura pendiente es la salud laboral del profesorado. La burocracia continúa absorbiendo demasiado tiempo, aumentan las situaciones de estrés y sobrecarga, y siguen siendo necesarias medidas eficaces para mejorar el bienestar y las condiciones de trabajo de los docentes. IA
· La tercera es la climatización de los centros educativos. No podemos seguir afrontando episodios de calor extremo en aulas que no reúnen las condiciones adecuadas para enseñar y aprender. Garantizar espacios seguros, saludables y confortables debe ser una prioridad para la Administración alejada de luchas competenciales.
· La cuarta es la convivencia escolar. Los centros educativos afrontan retos cada vez más complejos relacionados con la convivencia, el acoso escolar, el ciberacoso y las conductas disruptivas en las aulas. Se necesitan más recursos, más prevención, más apoyo especializado y una apuesta decidida por la autoridad del profesorado.
· La quinta asignatura pendiente es el reconocimiento docente. La sociedad y la Administración deben reconocer de manera efectiva la labor que desempeñan los docentes. Es necesario seguir avanzando en mejoras profesionales, laborales y retributivas que dignifiquen la profesión y refuercen su prestigio social: Grupo A1, actualización de los niveles retributivos, conciliación…
En definitiva, ·la Consejería de Educación pasa de curso gracias a algunas mejoras importantes, pero todavía tiene asignaturas pendientes», consideran desde ANPE.
