¿Qué ocurre cuando se cambia el tiempo frente a una pantalla por una tarde de baile, cocina o convivencia? En el IES Las Sabinas de El Bonillo decidieron comprobarlo durante el pasado curso escolar con un proyecto que ha buscado ofrecer al alumnado alternativas reales al uso excesivo del teléfono móvil.
La iniciativa, desarrollada en colaboración entre el instituto, el Ayuntamiento de El Bonillo y el AMPA, ha formado parte de los proyectos de Agenda 2030 impulsados por la Diputación de Albacete y ha tenido como objetivo fomentar hábitos más saludables entre los jóvenes, ayudándoles a reflexionar sobre el uso de las pantallas y ofreciéndoles espacios para relacionarse de otra manera.
Dos caminos hacia un mismo objetivo
El director del IES Las Sabinas, Cristian Gálvez, explica que el proyecto, denominado ‘Des- movilízate’, se ha desarrollado a lo largo del curso y se ha estructurado en dos grandes líneas de actuación. Por un lado, profesionales sanitarios y de la psicología han impartido sesiones para explicar las consecuencias que puede tener la dependencia del teléfono móvil sobre la salud física y emocional. Por otro, se ha apostado por organizar actividades de ocio capaces de competir con el atractivo de las pantallas.
«La idea era ofrecer alternativas al móvil», resume el director, convencido de que la prevención resulta mucho más eficaz cuando va acompañada de experiencias positivas.
Una visión que comparte el técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de El Bonillo, Antonio Sánchez, quien recuerda que el proyecto nació después de detectar una realidad que preocupaba tanto al centro educativo como al propio Ayuntamiento: el uso continuado del teléfono móvil entre muchos adolescentes, incluso durante la jornada escolar.
Para darle respuesta, Ayuntamiento, instituto y AMPA constituyeron un grupo de trabajo que permitió diseñar conjuntamente las actividades y contar con profesionales especializados para llevarlas a cabo.
Redescubrir el tiempo compartido
Pero quizá quienes mejor explican el resultado del proyecto son los propios alumnos y alumnas.
Pilar, estudiante de 1º de Bachillerato, cuenta que la experiencia «aportó bastante» porque permitió descubrir que se puede pasarlo bien sin depender del móvil. Entre las actividades organizadas recuerda especialmente las sesiones de Just Dance, donde el alumnado de diferentes cursos compartía grupos y experiencias. «Socializabas más, estábamos todos juntos y era una manera de conectar sin tener que utilizar las pantallas», explica.
También destaca los talleres organizados por profesionales sanitarios, especialmente la charla impartida por una enfermera del Centro de Salud de El Bonillo sobre los efectos que tiene el uso del teléfono móvil antes de dormir. Un aprendizaje que, según relata, les ayudó a comprender cómo el exceso de pantallas puede afectar al descanso y, en consecuencia, al rendimiento académico del día siguiente.
Además de bailes, el proyecto incluyó propuestas tan diversas como talleres de cocina, meriendas compartidas y otras actividades pensadas para demostrar que el ocio presencial sigue siendo una de las mejores herramientas para fortalecer las relaciones personales.
La experiencia desarrollada en el IES Las Sabinas responde al Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, centrado en promover la salud y el bienestar, y constituye un ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones, comunidad educativa y familias puede traducirse en acciones concretas que mejoran el día a día del alumnado.
Ese es precisamente el espíritu de las iniciativas que la Diputación de Albacete impulsa a través de la Agenda 2030 Escolar: apoyar proyectos que nacen de necesidades detectadas por los propios centros educativos y sus municipios para convertirlas en oportunidades de aprendizaje, convivencia y bienestar.
Porque la mejor manera de desconectar de una pantalla es volver a conectar con las personas.

