La novena edición de Leturalma ha concluido superando todas las expectativas organizativas. Del 16 al 18 de julio, la pintoresca localidad de la Sierra del Segura se transformó en el epicentro de la música en directo, la artesanía y la gastronomía local, congregando a 20.000 asistentes en sus diferentes localizaciones.
El festival ha demostrado una edición más que la cultura de vanguardia constituye una herramienta de primer orden para dinamizar el entorno rural y combatir la despoblación.
UNA PROGRAMACIÓN ININTERRUMPIDA Y UN «SECRETO» INOLVIDABLE
El festival inició la noche del jueves con propuestas íntimas y potentes a cargo de Arcángel, el pop de OBK y el rock urbano de Porretas. Las jornadas del viernes y el sábado afianzaron de lleno el innovador concepto de «Festival de Día» en el Polideportivo San Antón, permitiendo a familias completas disfrutar de teatro infantil, hinchables de agua y las imprescindibles rondas tradicionales por las emblemáticas calles del casco histórico.
Las noches en el recinto principal vibraron a gran escala con las actuaciones de grupos masivos como Camela, Sidecars, Siloé, Biznaga y Leire Martínez. Sin embargo, el clímax absoluto llegó el sábado por la noche con la comparecencia sorpresa de Arde Bogotá, desatando la euforia colectiva y cerrando la cita de la forma más potente imaginable.
IMPACTO SOCIOECONÓMICO Y ESPÍRITU DE RESISTENCIA
Más allá de las cifras de asistencia, Leturalma ha supuesto un balón de oxígeno económico definitivo para la comarca. Los comercios, bares, supermercados y alojamientos rurales completaron su capacidad total de ocupación. Este impacto adquiere un valor doble este año, sirviendo como una inyección de moral, visibilidad y recursos económicos esenciales para acelerar las obras de reconstrucción del casco antiguo tras la DANA sufrida a finales de 2024.
La propia María Rozalén, quien participó activamente en las calles con las Rondas tradicionales y en colaboraciones puntuales sobre el escenario, agradeció profundamente el respaldo unánime de los asistentes: «Es un sueño cumplido ver cómo Leturalma ha alcanzado su propia identidad y vida propia, demostrando la inmensa fortaleza, hospitalidad y esencia única de nuestro pueblo».
Con el cierre de esta histórica novena edición, la organización pone ya sus miras en el horizonte del próximo año, donde celebrará por todo lo alto su décimo aniversario.
