La Diputación de Albacete está ejecutando las obras de reparación de la red viaria provincial en la zona de Viveros, unas actuaciones que están permitiendo restituir la seguridad y la funcionalidad de dos carreteras especialmente afectadas por las lluvias torrenciales. Con una inversión superior a los 2,6 millones de euros y cofinanciada al 50% por el Gobierno de España, la institución provincial está dando respuesta a unos daños que comprometieron la circulación en este enclave de la Sierra de Alcaraz.
La zona ha sido visitada hoy por el vicepresidente de la institución provincial, Fran Valera, y por el alcalde del municipio, Casto Mena, quienes han podido comprobar junto a parte de la corporación municipal y técnicos de la Diputación y de las obras, el resultado de las actuaciones sobre las carreteras provinciales AB-603, que conecta la N-322 en Alcaraz con Viveros a través de Solanilla y Canalejas, y AB-606, que une El Bonillo con Viveros. Se trata de dos infraestructuras de especial importancia para la movilidad de vecinos y vecinas, para el acceso a explotaciones agrarias y para la vertebración territorial de toda la zona y que están sufriendo mejoras en cerca de 21 km, según ha detallado Valera.
En el caso de la AB-603, una de las vías más dañadas por el episodio de lluvias, la intervención abarca más de 15 kilómetros de trazado, sobre los que se está trabajando para devolver las condiciones adecuadas de circulación. “Viveros es un municipio de la Sierra de Alcaraz con comunicación importante hacia Alcaraz a través de esta carretera”, ha enfatizado el vicepresidente, “que sirve para dar servicios educativos y servicios administrativos a la población de Viveros y a sus pedanías”.
“Y por otra parte, la salida hacia El Bonillo, la salida hacia el Campo de Montiel con una vía de 5,7 km”, ha continuado en referencia a la AB-606, en lo que supone una respuesta global sobre los principales accesos a Viveros, dado que “ambas vías serán íntegramente restauradas (…) con la idea de la mejora de la seguridad del tránsito”.
Daños severos en firme, drenaje y señalización
Los informes técnicos elaborados por la Diputación constataron importantes deterioros en ambas carreteras. Entre los daños detectados figuraban fisuras graves en la capa de rodadura, socavones, desniveles en el firme y una notable pérdida de capacidad estructural en determinados tramos, además de la colmatación de cunetas y cunetas con restos vegetales y pétreos que impedían la correcta evacuación del agua.
A ello se sumó la desaparición prácticamente total de la señalización horizontal y el desplazamiento o vuelco de parte de la señalización vertical, como consecuencia directa de la intensidad de las escorrentías y del arrastre de materiales. Esta situación comprometía no solo la comodidad de la conducción, sino especialmente la seguridad vial en una red ya castigada por la emergencia meteorológica.
Para dar respuesta a estos daños, los proyectos ejecutados han contemplado la rehabilitación del firme mediante la reposición de las capas necesarias, la limpieza y apertura de cunetas, la mejora del drenaje longitudinal y la reposición completa de la señalización horizontal y vertical. En las zonas más castigadas, además, se están llevando a cabo actuaciones complementarias para corregir desperfectos más profundos y devolver a la vía las condiciones técnicas exigibles.
Fran Valera ha recordado que estas actuaciones forman parte de una inversión histórica en la Red Viaria Provincial, que supera los 24’3 millones de euros, en 23 proyectos de la institución provincial que está permitiendo el arreglo de algo más de 180 kilómetros que afectan, principalmente, a la Sierra del Segura y a la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel. En los últimos años, “más de 1.400 km de carreteras provinciales han sufrido renovación en alrededor de la mitad de la red”, ha concluido.
