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El Futsal Villarrobledo confía en la fuerza de la casa para volver a mirar hacia arriba

Por Carlos Garrido

Miguel del Amo Padilla, capitán del conjunto villarrobledense, analiza una nueva temporada en Tercera División Nacional marcada por la continuidad del 80-90% de la plantilla y el salto de tres juveniles al primer equipo.

El Futsal Villarrobledo prepara una nueva temporada en Tercera División Nacional manteniéndose fiel a una filosofía que se ha convertido en una de sus principales señas de identidad. Mientras buena parte de sus rivales continúan reforzándose, el conjunto villarrobledense volverá a confiar mayoritariamente en los jugadores de la casa y en un bloque que se conoce prácticamente de memoria.

Así lo explica su capitán, Miguel del Amo Padilla, que cifra entre un 80 y un 90% el porcentaje de jugadores que continuarán respecto al pasado curso. No habrá grandes incorporaciones exteriores y la principal novedad llegará precisamente desde la cantera, con tres juveniles que darán el salto al primer equipo.

«Tenemos la suerte de contar con tres nuevos juveniles que dan el paso a Tercera División. Aunque tenemos un equipo en División de Honor, siempre es complicado ese salto», explica Del Amo, quien señala que algunos de ellos ya venían trabajando habitualmente junto a la primera plantilla durante la pasada campaña.

Su adaptación será uno de los objetivos de una pretemporada en la que también habrá que recuperar el tono físico y comenzar a trabajar sobre las propuestas preparadas por el cuerpo técnico durante el verano.

«El míster siempre se lo trabaja mucho y viene con nuevos métodos de juego o manteniendo lo que ya sabemos, pero incorporando todo lo que va evolucionando, que cada año es mucho», destaca.

Una Tercera División cada vez más exigente

El Futsal Villarrobledo volverá a encontrarse con una categoría cuyo crecimiento Miguel del Amo considera evidente. La igualdad ya fue una de las características del pasado campeonato, tanto en la pelea por las primeras posiciones como en la zona baja de la clasificación.

«El año pasado parecía que ya teníamos una Tercera División con un nivelazo y se demostró con la igualdad que hubo. Cualquier equipo te competía y tú también podías competirle a cualquiera», recuerda.

Para el capitán, todo apunta a que el listón volverá a elevarse durante la temporada 2026/27. Los recién ascendidos y los movimientos realizados por diferentes clubes durante el mercado son algunos de los motivos.

«Viendo los esfuerzos que están haciendo los equipos con refuerzos de jugadores de categorías superiores, no tengo ninguna duda de que como mínimo será tan complicado como el año pasado. Me atrevería a decir que el nivel incluso ha subido», señala.

Ante proyectos con mayor capacidad para incorporar jugadores, Villarrobledo tratará de explotar precisamente aquello que le diferencia: la continuidad.

«Quizá nosotros tenemos la desventaja de no competir con esos fichajes o presupuestos, pero tenemos la ventaja de ser un bloque más sólido. Competiremos con nuestras armas, que pueden ser distintas a las de muchos equipos que estén en la parte alta», afirma.

Sin renunciar a pelear por todo

Esa prudencia ante el potencial de los rivales no significa que el Futsal Villarrobledo vaya a renunciar a la ambición que ha caracterizado al proyecto durante los últimos años.

Miguel del Amo apunta hacia la zona noble, aunque prefiere que sea el propio rendimiento del equipo el que determine hasta dónde puede llegar.

«Queremos estar en lo más alto de la categoría. ¿Qué significa lo más alto? Pues hasta donde el nivel que podamos sacar de cada uno de nosotros nos permita estar. Para mí, estar entre los cuatro o cinco primeros puede ser un objetivo, pero no nos cerramos a estar incluso más arriba», asegura.

El inicio de la competición permitirá medir el verdadero potencial de los diferentes equipos y comprobar dónde puede situarse un Futsal Villarrobledo que volverá a apostar por una fórmula muy diferente a la de otros conjuntos de la categoría.

La unión como seña de identidad

Miguel del Amo conoce especialmente bien el camino recorrido por el club. Cuando comenzó la nueva etapa del Futsal Villarrobledo en categoría sénior, acababa prácticamente de terminar su etapa juvenil y ya tuvo que asumir responsabilidades dentro de un proyecto que ha ido creciendo con el paso de las temporadas. «Teníamos mucha ambición y creo que no la hemos perdido. Ha sido nuestra identidad», recuerda.

Ahora, como capitán, reconoce que liderar un vestuario formado mayoritariamente por futbolistas que han crecido juntos facilita enormemente su labor.

«No creo que haya ningún capitán en esta Tercera División que lo tenga tan fácil como lo tengo yo gracias a mis compañeros», afirma. Una relación que va mucho más allá de compartir pista y que considera fundamental para competir contra clubes que cuentan con otros recursos.

«Tenemos esa amistad dentro del vestuario. Puede ser un arma de doble filo, con sus ventajas y sus desventajas, pero nosotros seguimos confiando en el poder de la unión y eso no va a cambiar».

Esa será nuevamente una de las principales armas del Futsal Villarrobledo. Con prácticamente todo el bloque de la pasada campaña, tres nuevos jóvenes dando el salto desde la cantera y una ambición que permanece intacta desde los primeros pasos del proyecto sénior, el conjunto villarrobledense se prepara para afrontar otra exigente temporada en Tercera División Nacional.