Hay sonidos capaces de decir mucho más que las palabras. Y en Cenizate, cuando suena la pita, todo el mundo sabe lo que significa: han llegado las fiestas de la Abuela Santa Ana.
Con esa inconfundible banda sonora y con una Plaza Mayor llena de vecinos y vecinas, Cenizate ha vivido este lunes una de sus noches más esperadas y emocionantes. Una celebración que ha comenzado con la coronación de la Reina de las Fiestas y su Corte de Honor y el pregón y que, siguiendo una tradición transmitida durante generaciones, ha llevado después a todo un pueblo hasta la ermita para ir a buscar a su querida Abuela Santa Ana y acompañarla en su emblemática ‘Bajada’.
Una noche especialmente significativa también para el presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, que la vive desde esa doble condición que en Cenizate resulta imposible separar: la de presidente de la institución provincial y la de vecino y concejal de su pueblo.
Junto al alcalde, Enrique Navarro Carrión, Cabañero ha participado en una cita que ha contado también con una amplia representación institucional, entre ella, diputados provinciales, como Dani Sancha y Ana Albadalejo en el caso del Gobierno Provincial.
Sonidos que son ‘ADN’ de Cenizate
Cabañero ha destacado el enorme valor sentimental, cultural y social de una celebración que cada 24 de agosto vuelve a reunir a quienes viven durante todo el año en Cenizate con quienes regresan estos días buscando familia, amistades, recuerdos y raíces.
“Basta escuchar la pita para saber qué día es, qué sentimos y hacia dónde tenemos que caminar. Es el sonido que nos dice que volvemos a estar juntos y que vamos a buscar a nuestra Abuela”, ha señalado.
El presidente provincial ha reivindicado esa capacidad de las fiestas populares para crear vínculos entre generaciones y reforzar el sentimiento de pertenencia, apuntando que “detrás de cada tradición hay personas que la han cuidado antes y otras que empiezan ahora a hacerla suya”.
En este sentido, ha felicitado especialmente a los quintos y quintas de 2026 y a sus familias, así como al Ayuntamiento, asociaciones, colectivos, Banda de Música, cofradía y a todas las personas que trabajan para hacer posible estos días.
“Las tradiciones están vivas cuando somos capaces de transmitirlas. Ver esta plaza llena, ver a nuestros jóvenes tomando el relevo y después ver a generaciones enteras caminando juntas hacia Santa Ana explica mucho mejor que cualquier discurso qué significa un pueblo”, ha afirmado Cabañero.
Isabel Sauquillo toma el relevo como Reina de las Fiestas
La noche ha comenzado con el acto conducido por los cenizateños Enrique Cortés y Ana Rocío, que han recorrido desde el escenario muchos de esos pequeños detalles cotidianos que convierten estas fechas en algo único: cómo las casas que vuelven a abrirse ‘de par en par’, los reencuentros familiares, los jardinillos llenos, las carrozas, los pasacalles, los toros, las verbenas, las charangas y, cómo no, la pita.
Posteriormente, ha tenido lugar la presentación de quintos y damas y el relevo de la Reina de las Fiestas. Silvia Monteagudo García, Reina de 2025, ha entregado la corona a Isabel Sauquillo Valera, nueva Reina de las Fiestas de Cenizate 2026, acompañada por Marcos Sáez Martínez y por su Corte de Honor.
Isabel y Marcos han agradecido el apoyo de sus familias y amistades y han tenido también un recuerdo para quienes ya no están, antes de lanzar desde el escenario tres vivas que han encontrado inmediatamente respuesta en la plaza: a Cenizate, a la Abuela Santa Ana y a la Quinta de 2026.
Jesús Cutanda Ruiz: la voz joven de Cenizate para pregonar sus fiestas
Uno de los grandes protagonistas de la noche ha sido el joven cenizateño Jesús Cutanda Ruiz, encargado de pronunciar el pregón de las Fiestas 2026.
Nacido en el año 2000, graduado en Filología Hispánica y con formación de posgrado en profesorado y comunicación digital, Cutanda ha recibido recientemente el XXVIII Premio de Poesía Joven ‘Antonio Carvajal’ por su libro ‘Abril entre los dedos’, publicado por la editorial Hiperión.
Y precisamente desde la palabra, pero también desde la memoria de quien ha crecido viviendo cada 24 de agosto en estas mismas calles, ha construido un pregón profundamente ligado al pueblo.
“Pertenecer a un pueblo es conocer con certeza tu origen, ver que todo lo que te rodea dice quién eres y de dónde vienes”, ha expresado, antes de reivindicar un Cenizate que es “cultura, música, deporte, arte, literatura, vino, gastronomía y, sobre todo, sus gentes”.
Cutanda ha llevado al escenario lugares, imágenes y símbolos reconocibles para cualquier cenizateño o cenizateña: Santa Ana, San Esteban, el Pozo Viejo, los Jardinillos, la Cabecica del Tren, las antiguas eras o la torre recortándose sobre el cielo. También ha reivindicado la Biblioteca Municipal, la Banda de Música, el patrimonio histórico, el deporte, las bodegas, las asociaciones y tantas iniciativas que construyen día a día la localidad.
“Da igual en qué ciudad, en qué país. Siempre se está en Cenizate”, ha resumido el pregonero, antes de anunciar aquello que toda la plaza esperaba escuchar: “Comienzan días de encuentro, de trasnochar con los tuyos, de encierros, de disfrutar y guardar memorias. Comienzan nuestras fiestas”.
Cabañero ha felicitado personalmente a Cutanda por un pregón que ha unido juventud, talento y orgullo de pertenencia, destacando el valor que supone que las nuevas generaciones no sólo reciban las tradiciones de sus mayores, sino que las hagan avanzar.
Enrique Navarro reivindica un Cenizate orgulloso de sus raíces y que “mira atrevido y con descaro al futuro”
También el alcalde, Enrique Navarro, ha puesto en valor la trayectoria del pregonero, a quien conoce desde niño, señalándolo como ejemplo para la juventud de que “desde un pueblo humilde como el nuestro, se pueden hacer cosas muy grandes”.
Navarro ha recordado que la entrada de la pita durante la mañana marca emocionalmente el comienzo de “los días más esperados del año” y ha repasado algunas de las señas de identidad que esperan a vecinos, vecinas y visitantes: los encierros, los actos religiosos, las tardes de toros, las bajadas con las charangas, la tradicional Subasta de Varas o el correr la bandera.
“Cenizate es tradición, identidad, sentido de pertenencia y cultura, pero Cenizate también mira atrevido y con descaro al futuro y no renuncia a nada”, ha subrayado. El primer edil ha tenido igualmente palabras para quienes no han podido regresar este año y para quienes ya faltan, invitando a vivir intensamente estos días también en su memoria.
Cenizate en torno a la Abuela Santa Ana
Tras las intervenciones de la imprescindible Banda de Música Tony Gómez López, dirigida por Álvaro García Sauquillo, ha interpretado el himno de Cenizate, poniendo el broche al acto institucional y dando paso al momento que transforma la noche del 24 de agosto.
Porque la fiesta no termina en la Plaza Mayor: Desde allí, Cenizate emprende el camino hacia la ermita. Familias enteras, cuadrillas de amigos, jóvenes, mayores y quienes regresan estos días al pueblo vuelven a caminar juntos para encontrarse con la Abuela Santa Ana.
La pita entonces se escucha nuevamente. Llegan la romería, los fuegos artificiales y, finalmente, la Bajada de Santa Ana hacia la iglesia, acompañada por sus cofrades, los oficios, la Banda de Música y cientos de vecinos y vecinas.
Una imagen que se repite cada año y nunca es exactamente la misma porque cada amplía la ‘familia’ de quienes la viven, quienes regresan y quienes comienzan a guardar sus primeros recuerdos.
Para Cabañero, ahí reside precisamente buena parte de la fuerza de esta celebración: “Cada generación va dejando algo suyo en estas fiestas y recibe muchísimo de quienes estuvieron antes. Esa cadena de afectos, recuerdos y tradiciones es también patrimonio de nuestros pueblos. Y cuidarla es cuidar quiénes somos”.
Con la Abuela Santa Ana ya entre su gente, Cenizate vive sus días grandes. Días de celebración y convivencia; puertas abiertas y calles llenas. Días en los que, por mucho que cambien los años, hay una certeza que permanece: mientras vuelva a sonar la pita, Cenizate sabrá que es tiempo de volver a encontrarse.
