El stand de la Diputación de Albacete ha acogido este miércoles la V edición de los Premios del Capítulo de Albacete de la Fundación Toro de Lidia, que este año ha reconocido al maestro sastre Justo Algaba, natural de Villapalacios, por una trayectoria que le ha convertido en toda una referencia de la tauromaquia dentro y fuera de España.
El presidente de la institución provincial, Santi Cabañero, ha ejercido como anfitrión de un emotivo encuentro en el que ha reivindicado la profunda vinculación de esta tierra con el mundo del toro.“La provincia de Albacete es tauromaquia”, ha afirmado, destacando que éste es un territorio que “sabe reconocer el valor que aporta” la Fiesta y que puede presumir de grandes toreros, ganaderos, profesionales y de una gran afición.
Cabañero ha puesto el acento en la capacidad de la tauromaquia para trascender diferencias y unir desde el respeto: “Aquí somos capaces, desde cualquier ideología, desde cualquier condición social y desde cualquier gusto que cada uno pueda tener, de respetar al mundo de los toros y, por qué no, de defenderlo y de presumir de él”.
Una defensa que ha ligado al carácter popular de la Fiesta, apelando a no instrumentalizarla y a entenderla como un espacio en el que el público reconoce el trabajo de quienes hacen posible el espectáculo: desde toreros y ganaderos hasta sastres, profesionales sanitarios y cuantos desarrollan su labor alrededor del toro.
En este contexto, el presidente provincial ha reiterado el compromiso de la Diputación con la tauromaquia y ha señalado que basta acercarse estos días a la Plaza de Toros de Albacete, o a los numerosos festejos que se celebran en los pueblos de la provincia, para comprobar que la afición sigue muy viva.
Justo Algaba, maestro de la aguja y embajador de Albacete
Cabañero ha situado al homenajeado como el gran protagonista de la jornada, definiendo a Justo Algaba como “uno de los más grandes albaceteños y uno de los mejores embajadores que tiene la provincia de Albacete”.
Nacido en Villapalacios, Algaba comenzó como aprendiz de sastre taurino y en 1978 fundó en Madrid su propia sastrería. Desde entonces, sus manos han vestido a figuras como Dámaso González, Curro Romero, Rafael de Paula, Enrique Ponce, El Juli o Morante de la Puebla, además de realizar trabajos para personalidades de otros ámbitos y vestuarios para el cine y la ópera.
Una trayectoria que ejemplifica precisamente el objetivo de estos premios: mostrar que la tauromaquia trasciende lo que ocurre en el ruedo y engloba todo un universo cultural, artístico, artesanal y profesional.
El presidente de la Fundación Toro de Lidia, Victorino Martín, ha incidido en esta idea al señalar que “lo que se ve en la plaza es la punta del iceberg” del trabajo de muchas personas, reivindicando especialmente la labor de los sastres taurinos y el valor de unos conocimientos artesanales que se transmiten de generación en generación.
Martín ha destacado, además, la capacidad de Algaba para evolucionar durante toda su carrera, estudiando cada pieza y a cada torero para crear trabajos únicos, así como su permanente orgullo por sus raíces albaceteñas.
Por su parte, el concejal de Asuntos Taurinos, Alberto Reina, ha puesto en valor la trayectoria, dedicación y excelencia del sastre de toreros, Justo Algaba, al servicio del toreo y de sus protagonistas durante su asistencia al acto de entrega del V Premio del Capítulo de Albacete de la Fundación Toro de Lidia. Alberto Reina ha agradecido el reconocimiento que el propio premiado ha entregado al Ayuntamiento por su apoyo constante al mundo de los toros y, especialmente, a la Fiesta Nacional, subrayando que la Feria Taurina de Albacete confirma cada tarde que esta ciudad es tierra de toreros, de toros y de una gran afición.
“Estoy en mi tierra”
Especialmente emotivas han sido las palabras del propio Justo Algaba, que ha repasado algunos de los episodios que marcaron su vinculación con la tauromaquia desde niño y cómo el destino acabó llevándole hasta una sastrería taurina en Madrid.
“¿Fui torero? No. ¿Y sastre de toreros? Sí. Me siento sumamente orgulloso, me siento feliz”, ha relatado.
A sus 80 años y tras cerca de seis décadas de profesión, Algaba también ha avanzado su voluntad de dejar como legado una recopilación de algunos de los vestidos más significativos de su carrera, reproduciendo piezas que permitan recorrer la evolución histórica del traje de luces y conservar la memoria de este oficio.
El maestro ha reconocido que este galardón tiene para él un significado especialmente profundo por recibirlo en Albacete. “No es un reconocimiento al uso, no es un premio al uso. Estoy en mi tierra”, ha confesado visiblemente emocionado.
Durante el encuentro, Algaba ha querido tener también un gesto de agradecimiento hacia Santi Cabañero, a quien ha entregado un detalle por la colaboración de la Diputación “no solamente con sus palabras, sino de hecho con la fiesta taurina”.
Por su parte, el coordinador del Capítulo de Albacete de la Fundación Toro de Lidia, Antonio Martínez Iniesta, ha agradecido el respaldo de la institución provincial a las actividades que desarrolla la entidad a lo largo del año y ha recordado que este reconocimiento llega a su quinta edición tras haber distinguido anteriormente a Dámaso González, Javier Ruiz, Santi Cabañero y al equipo de retransmisiones taurinas de CMMedia.
La cita, integrada en la programación de la Diputación durante la Feria de Albacete, ha contado con una amplia representación institucional, profesional y de la afición taurina y ha concluido con la entrega a Justo Algaba de un galardón que reconoce tanto al maestro de la aguja como al albaceteño que, durante décadas, ha llevado con orgullo el nombre de su tierra.

