El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha visitado este lunes el stand de la Asociación Provincial de Apicultores de Albacete (ASAPA) en el Recinto Ferial, participando junto a escolares en uno de los talleres divulgativos que el colectivo desarrolla durante estos días para acercar la apicultura y el proceso de extracción de la miel a los niños y niñas.
Una visita en la que Cabañero ha estado acompañado por el diputado de Medio Ambiente y consejero delegado del ITAP, José Antonio Gómez; el vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; el delegado provincial de dicha Consejereía, Ramón Sáez; y el presidente de ASAPA, Ricardo Ortega, dentro de una cita que ha servido también para tomar el pulso a un sector que atraviesa un año especialmente difícil.
Precisamente, el presidente de la Diputación ha sido contundente al reivindicar la necesidad de respaldar a quienes se dedican a esta actividad. “Me voy a mojar: creo que es probablemente el sector que más habría que proteger dentro de todos los sectores económicos y agrarios”, ha afirmado, explicando que, si su importancia económica es notable, “tiene una importancia todavía mayor para la biodiversidad”.
“Sin abejas, probablemente sin insectos, pero especialmente sin abejas, probablemente el mundo no existiría”, ha señalado Cabañero, poniendo el foco en su papel imprescindible en la polinización y, con ella, en la propia existencia y desarrollo de muchos otros cultivos.
Por ello, ha insistido en que “es un sector que tenemos que mimar, cuidar y proteger”, especialmente ante una campaña marcada por las altas temperaturas y por una importante caída de la producción que repercute directamente sobre las familias que viven de esta actividad.
La Diputación refuerza su apoyo a ASAPA
Cabañero ha recordado que la Diputación mantiene desde hace años una estrecha colaboración con ASAPA, consciente tanto de la dimensión económica y ambiental de la apicultura como de la importancia de su labor de divulgación.
En este punto, el presidente provincial ha aprovechado la visita para avanzar una buena noticia al colectivo. La colaboración económica que venía manteniendo la institución, situada en torno a los 3.000 euros, pasa este año por el procedimiento de concurrencia competitiva y, según ha explicado, la propuesta de ayuda resultante permitirá prácticamente triplicar esa cantidad.
“Lo que me llega es que este año se pueden triplicar esas ayudas, precisamente por la importancia que tiene el sector”, ha avanzado.
Un respaldo que, ha asegurado, responde al “valor añadido que tiene para todos” la actividad apícola y que tendrá continuidad: “Tenemos que estar con ellos y la Diputación lo va a estar este año y siempre”.
Cabañero también ha subrayado la importancia de que ASAPA disponga de este escaparate en plena Feria de Albacete y, especialmente, de que aproveche su presencia para trabajar con los más pequeños. “Es importante que puedan venir los coles y que desde muy pequeños sepan la importancia que tienen la apicultura y las abejas para la vida en general”, ha destacado.
ASAPA alerta de una caída de entre el 50% y el 60% de la producción
Por su parte, el presidente de ASAPA, Ricardo Ortega, ha agradecido el respaldo institucional y ha explicado el trabajo divulgativo que la Asociación viene realizando en la Feria mediante actividades como talleres de velas, catas de miel o demostraciones de extracción destinadas a escolares.
Una labor que tiene también un objetivo muy concreto: que quienes visitan el stand “consuman lo máximo posible de miel local” y conozcan mejor lo que existe detrás de este producto.
Ricardo ha dibujado, no obstante, un panorama difícil para el sector. “Este año es supercomplicado”, ha advertido, cifrando entre un 50% y un 60% la reducción de la producción respecto a un año normal.
Las altas temperaturas, la varroa y otras enfermedades, los efectos del cambio climático o la presión del abejaruco se encuentran entre los problemas que están afectando a las explotaciones y que, según ha explicado, pueden provocar también una elevada mortandad.
A ello se suma la dificultad para garantizar el relevo generacional. El presidente de ASAPA ha explicado que en una asociación de tamaño medio como ésta desaparecen prácticamente cada año “dos o tres explotaciones profesionales” por su escasa viabilidad y que actualmente resulta muy complicado que nuevas personas se incorporen a la actividad si no existe previamente una explotación familiar que pase de padres a hijos.
Castilla-La Mancha: 209.000 colmenas y 3.200 toneladas de miel
Durante la visita, el vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha coincidido en la necesidad de comenzar desde los colegios esa sensibilización, haciendo comprender a los más pequeños que detrás del tarro de miel que encuentran en un supermercado existe “todo un sector” y una tradición esencial para el funcionamiento de los ecosistemas.
Guijarro ha destacado el esfuerzo del Ejecutivo autonómico para respaldar la actividad, con 3 millones de euros en ayudas vinculadas a la conservación de la biodiversidad, una línea que se ha ampliado para llegar al conjunto de apicultores de Castilla-La Mancha, y cerca de 1,5 millones de euros adicionales destinados fundamentalmente a comercialización y promoción.
Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha dimensionado la importancia de esta actividad en Castilla-La Mancha: la región cuenta con unas 209.000 colmenas y una producción aproximada de 3.200 toneladas —3,2 millones de kilos— de miel.
Castilla-La Mancha es, según los datos aportados durante la visita, la cuarta comunidad autónoma en explotaciones y producción de miel y la sexta en número de colmenas, una relación entre censo y producción que evidencia la productividad y profesionalidad del sector. En torno al 17% de sus apicultores tienen carácter profesional y viven directamente de esta actividad.
Una realidad económica y ambiental que ha encontrado este lunes en la Feria su expresión más sencilla: escolares observando cómo se extrae la miel y descubriendo que detrás de cada colmena existe un oficio, familias que viven de él y un trabajo de las abejas imprescindible para el equilibrio y el futuro del territorio.
