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De Albacete a la Fashion Week de Milán: Marta Sánchez cumple el sueño de desfilar con sus propios diseños

Por Carlos Garrido

La joven diseñadora albaceteña fue seleccionada entre seis participantes a nivel mundial para mostrar su trabajo en el Opening de la Fashion Week de Milán, celebrado el pasado 21 de septiembre.

Lo que comenzó como un juego infantil ha terminado llevando a Marta Sánchez hasta una de las grandes capitales internacionales de la moda. Esta joven diseñadora de Albacete ha tenido la oportunidad de presentar una colección propia en el Opening de la Fashion Week de Milán, celebrado el pasado 21 de septiembre, después de ser seleccionada entre tan solo seis participantes a nivel mundial.

Una experiencia que supone un importante paso en su trayectoria y que tiene su origen muchos años atrás, cuando todavía era una niña que disfrutaba imaginando vestidos y combinando colores.

«Desde pequeña me generaba interés. Jugaba a un libro antiguo que se llamaba Top Models, donde tenías que pintar los looks de diferentes modelos. Todo el mundo pensaba que era un juego, un hobby, pero en cuarto de la ESO empecé a tener claro que quería dedicarme al mundo de la moda», recuerda.

Aquella inquietud la llevó a estudiar el Bachillerato de Artes en la Escuela de Artes de Albacete. Posteriormente, con ayuda de sus padres, descubrió que podía convertir su afición en una profesión y decidió trasladarse a Granada, donde cursó Diseño de Moda y se especializó también en marketing digital.

Años después, una oportunidad inesperada apareció a través de las redes sociales. Una de las responsables de seleccionar participantes para el evento de Milán contactó con ella y le propuso presentar su candidatura.

«Al principio tuve muchas dudas, pero finalmente me presenté», explica. Para participar tuvo que enviar su portfolio con colecciones anteriores, su currículum y diferentes fotografías. Apenas tres semanas después recibió la noticia que cambiaría sus planes. «Me lo dijeron justo cuando estaba comiendo con una amiga en la boutique. Me alegró muchísimo, no me lo creía», reconoce.

La selección le abrió las puertas de un desfile internacional en el que pudo mostrar ‘Lagnes’, una colección compuesta por seis vestidos de invitada en tonos pastel, concebidos desde una perspectiva muy personal. «Me inspiré en vestidos que yo buscaría si fuese invitada a un evento, porque son prendas que me gustaría ponerme y que muchas veces no encuentro en el mercado», explica.

Para diseñarlos, Marta recurrió a dos fuentes de inspiración muy diferentes, pero complementarias. Por un lado, los cuadros de Claude Monet, cuyas tonalidades le sirvieron como referencia para la paleta de colores. Por otro, las imágenes del mar, que influyeron en las formas fluidas y las caídas de los tejidos.

El resultado fue una propuesta pensada para mujeres que buscan un vestido especial para una celebración, pero sin perder su carácter comercial. «Quería que la mujer que estuviese viendo el desfile pensara que ese era el vestido que quería ponerse en su próximo evento».

La preparación de la colección también supuso un importante esfuerzo personal. Marta compaginó el proyecto con su trabajo en Massimo Dutti y contó con la ayuda de Pascual Tornero en la confección de los vestidos, una colaboración que le permitió sacar adelante los diseños y llegar a tiempo a la cita italiana.

El desfile se celebró en un antiguo palacete del barrio de Cadorna, en Milán, un escenario muy diferente a los que había conocido hasta entonces. Aunque ya había participado en desfiles en Granada, nunca había vivido una experiencia de semejante dimensión. «Cuando llegué por la mañana para hacer el fitting estaba un poco asustada, porque no sabía qué me iba a encontrar. Pero conforme fui viendo a las modelos vestidas con mis diseños, empecé a relajarme», recuerda.

Fue precisamente en esos momentos previos cuando tomó conciencia de lo que había conseguido. «Me hizo muchísima ilusión ver que por fin se estaba materializando todo y que algo que había hecho yo podía haber llegado hasta allí».

La experiencia terminó dejando un recuerdo especialmente positivo. «Fue mi primer desfile a gran escala y, además, internacional. Me llevé una experiencia muy buena y un gran sabor de boca», asegura.

Aunque reconoce que su participación todavía no se ha traducido en una oportunidad laboral concreta, sí ha empezado a percibir un mayor interés por su trayectoria. Haber presentado una colección en Milán se ha convertido en un elemento destacado de su currículum y su portfolio.

«La gente muestra mucho más interés cuando lee que has estado en la Fashion Week de Milán. Eso sí lo estoy notando a la hora de entregar currículums», señala.

Marta no esconde que le gustaría repetir una experiencia similar. Para ella, ver sus propios diseños sobre una pasarela internacional ha sido una manera de comprobar hasta dónde puede llegar con su trabajo.

Pero su verdadero sueño va más allá de un desfile puntual. Quiere encontrar una oportunidad profesional que le permita dedicarse de manera estable a aquello que comenzó imaginando cuando era pequeña.

«Me gustaría verme dentro de unos años diseñando para una gran empresa o viendo a gente llevando mis vestidos por ahí, en sus eventos», explica.

De momento, la joven albaceteña ya ha dado un paso importante. Aquellos primeros dibujos de vestidos que hacía por diversión han terminado convirtiéndose en una colección presentada en Milán. Ahora, su ilusión es que esta experiencia sea el comienzo de una carrera en la que pueda seguir viendo cómo sus ideas pasan del papel a la realidad.