El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destacado la importancia de fomentar hábitos de vida saludables desde las primeras etapas educativas y ha puesto como ejemplo el proyecto ‘El Jardín de la Salud’, una iniciativa educativa del CEIP Benjamín Palencia de Barrax que integra el bienestar físico, emocional y social en la vida cotidiana del centro.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor ha acudido a este acto dirigido al alumnado del segundo ciclo de Educación Infantil y de toda la etapa de Educación Primaria, que cuenta con la implicación del profesorado, las familias y diferentes agentes del entorno y que nace del impulso de Ana Cespedes, actual directora general mundial de operaciones de IAVI.
Durante su intervención ante los medios de comunicación, Amador Pastor ha señalado que “educar también significa enseñar a cuidarse y a cuidar de los demás, y la escuela constituye un entorno privilegiado para que los niños y niñas adquieran hábitos que los acompañen a lo largo de su vida”.
En este sentido, ha subrayado que “aprender a reconocer una emoción, resolver un conflicto mediante el diálogo, disfrutar de la actividad física o comprender la importancia de una alimentación equilibrada son aprendizajes esenciales para el desarrollo personal y social del alumnado”.
Asimismo, ha destacado el papel de los docentes y de las familias en la adquisición de estos hábitos, recordando que “la educación para la salud requiere la implicación de toda la comunidad educativa, porque los aprendizajes que se adquieren en el colegio encuentran su continuidad en la familia y en el entorno más cercano”.
Cabañero, por su parte, ha indicado que «este es un proyecto precioso, que queremos apoyar y reconocer desde la provincia”, ha afirmado Cabañero, subrayando que representa “muchas cosas buenas” y, especialmente, una forma de entender la educación que va más allá de la transmisión de conocimientos.
En este sentido, ha defendido que las aulas deben ser también lugares “donde se cuida a nuestros pequeños y pequeñas, donde se educa y se enseña en valores”, convencido de que esa formación es esencial tanto para el presente como para el futuro de la sociedad.
Uno de los mensajes centrales de Cabañero ha sido el reconocimiento a la escuela pública como espacio de formación, desarrollo del talento e igualdad de oportunidades.
El presidente ha recordado que fue precisamente en las aulas del Benjamín Palencia donde Ana Céspedes comenzó un camino que la llevaría a desarrollar una destacada carrera científica internacional.
“Desde la escuela pública sale el mejor de los talentos, el mejor de los conocimientos”, ha señalado, vinculando esa capacidad de formar a las generaciones del futuro con el papel de los centros educativos de los pueblos de la provincia.
En este contexto, también ha destacado la participación en el proyecto de la docente albaceteña Mari Carmen Sáez, reconocida en los Premios Educa Abanca y a quien ha citado como otro ejemplo del talento que nace y se desarrolla desde la educación pública.
Pero Cabañero ha querido ir más allá del reconocimiento a las trayectorias profesionales para detenerse en lo que considera el verdadero sentido del conocimiento científico: su capacidad para mejorar la vida de las personas.
“La ciencia, cuando tiene éxito, no es solamente cuando forma a grandes investigadores, que por supuesto, sino cuando esos investigadores son además capaces de dar lo mejor de sí mismos para hacer mejores a los demás, para cuidar a los demás”, ha reflexionado.
Una idea que, a su juicio, encuentra en Ana Céspedes una expresión especialmente significativa: la de una investigadora que ha alcanzado una gran proyección internacional y que, lejos de desvincularse de su pueblo, regresa a él para compartir conocimientos y contribuir al bienestar de las nuevas generaciones.
El proyecto se estructura en cinco grandes ámbitos: alimentación e hidratación; ejercicio físico; sueño, relajación y descanso; actividad mental y emociones; y relaciones personales y amistad.
Entre las actividades contempladas se encuentran el trabajo en el huerto escolar, los juegos cooperativos, las pausas activas, los talleres de alimentación, las estrategias de relajación, la educación emocional y las propuestas para favorecer la convivencia y la resolución pacífica de conflictos.
Ana Céspedes: de una celebración familiar a un proyecto educativo con vocación internacional
La propia Ana Céspedes ha explicado que ‘El Jardín de la Salud’ nació de una idea muy personal, cuando, al cumplir 50 años, decidió celebrar esa etapa de su vida impulsando junto a sus familiares y amistades una iniciativa que uniera sus dos grandes referentes: la salud, a la que ha dedicado su trayectoria profesional, y la educación, profundamente vinculada a su historia familiar.
“Este es un proyecto de los Céspedes”, ha afirmado emocionada, recordando que sus padres fueron docentes del colegio y que buena parte de su familia ha participado en el nacimiento de la iniciativa.
Lo que comenzó como una pequeña idea compartida con el Ayuntamiento de Barrax ha crecido gracias a la colaboración de personas comprometidas con la educación y la salud.
Céspedes ha destacado especialmente la aportación de Mari Carmen Sáez, galardonada como ‘Mejor docente de España’, cuyo libro ‘Cultivando emociones’ inspiró el concepto del jardín, así como el trabajo del equipo directivo y docente del colegio, con Jorge y Manuel al frente y la implicación de Almudena y del resto de profesionales del centro.
Durante tres años de reuniones y trabajo conjunto, aquella propuesta inicial de crear cinco espacios vinculados a los principales ámbitos de la salud evolucionó hasta convertirse en un proyecto educativo integral, incorporado al currículo y a las rutinas escolares.
“Nos dimos cuenta de que los espacios físicos no son suficientes”, ha explicado Céspedes, señalando que el verdadero avance consistía en integrar la educación para la salud en el aprendizaje cotidiano.
La investigadora ha defendido la necesidad de cambiar la manera en la que la sociedad se relaciona con la salud, pasando de actuar fundamentalmente cuando aparece una enfermedad a adquirir conocimientos y hábitos de autocuidado desde las primeras etapas de la vida.
“Trabajamos la salud cuando hay un problema. Cuidamos la enfermedad”, ha reflexionado, reivindicando que la prevención y la educación sanitaria ocupen un lugar más relevante.
En este sentido, ha defendido que el autocuidado debe incorporarse como un componente fundamental del sistema sanitario y que, para hacerlo posible, es imprescindible proporcionar a las personas conocimientos sobre alimentación, descanso, ejercicio físico, bienestar mental y relaciones personales.
Céspedes ha calificado ‘El Jardín de la Salud’ como un proyecto “pionero a nivel mundial” y ha expresado su deseo de que pueda extenderse a otros colegios de C-LM. “La salud crece, la salud se cultiva y la salud la trabajamos todos los días desde pequeñitos. Cuanto antes, mejor”, ha resumido.
Un proyecto integrado en la vida del centro
‘El Jardín de la Salud’ tiene vocación de permanencia y se incorpora a la planificación educativa del CEIP Benjamín Palencia, con al menos dos sesiones lectivas semanales dedicados específicamente a sus contenidos.
La metodología se basa en el aprendizaje vivencial, cooperativo e inclusivo, adaptando las actividades a las edades y necesidades del alumnado y aprovechando diferentes espacios del centro, como las aulas, el patio, la biblioteca, el huerto escolar y los rincones de calma.
Junto al consejero de Educación, Cultura y Deportes ha estado la alcaldesa de la localidad, Josefina Navarrete y el presidente de la Diputación Provincial de Albacete, Santiago Cabañero.
