
El salón de plenos del Ayuntamiento de Albacete era este mediodía el testigo de un cambio histórico para la ciudad, ya que por primera vez Ciudadanos asumía la Alcaldía, con Vicente Casañ como alcalde, hasta 2021, cargo que cederá después al socialista Emilio Sáez. Un escenario lleno hasta la bandera donde han tomado posesión los 27 miembros de la nueva corporación.
Ciudadanos y el PSOE habían convocado a las 11 la firma de su acuerdo, sobre el que ‘sobrevolaba’ la duda hasta última hora de ayer tras la suspensión de sus ruedas de prensa. Por lo que una hora antes del pleno el Ayuntamiento estaba ya ‘lleno’.
Casañ apareció primero ante los medios, con el gesto serio de quien sabía que tendrá en sus manos los desvelos por un Albacete mejor en los próximos dos años. Llegaban después Carmen Picazo y Carlos Cuadrado, que han gestado el pacto a nivel regional, acompañados por la diputada nacional María Dolores Arteaga. El PSOE, por su parte, que había aguardado en el despacho del grupo bajaba a la firma en bloque, con Emilio Sáez primero y el resto de concejales detrás para entrar todos juntos a donde firmarían un acuerdo que también es histórico y que, cierto es, ha generado ampollas entre los votantes de unos y otros, como ha podido verse en las redes sociales estos días, ni que decir que también en el PP, cuyo candidato, Manuel Serrano, defendería después que habría sido mejor para la ciudad un gobierno de centro-derecha.
Hasta el salón de plenos del Ayuntamiento de Albacete llegaban después autoridades y familiares de los concejales, como el secretario regional de Comisiones Obreras, Francisco de la Rosa, que esta vez ocupó sitio en las sillas para familiares, para ver tomar posesión a su mujer, Ana Isabel Albaladejo, como concejal del PSOE.
La mesa de edad quedaba constituida por el secretario y por el socialista Manu Martínez, como concejal más joven, y Arturo Gotor, de Ciudadanos, como el de mayor edad. La primera anécdota llegaba cuando Manu preguntaba si se nombraba a él mismo para tomar posesión o lo hacía Gotor, pero la que más expectación generó fue cuando Casañ, al tomar posesión como concejal se equivocó y lo hizo ya como alcalde. «Ahora sí», decía después ya elegido alcalde.
Unidas Podemos y Vox pusieron la nota discordante en una toma de posesión donde hubo juras y promesas y donde Nieves Navarro, de Unidas Podemos, dijo que prometía pese a su conciencia republicana y Rosario Velasco, de Vox, juró «por Dios y por España». Ambas fueron criticadas por los presentes.
Familiares, amigos y cargos del PP se pusieron en pie cuando tomó posesión la que ha sido hasta ahora portavoz del PP, Llanos Navarro, para agradecerle su trabajo, y también cuando lo hizo el ya exalcalde Manuel Serrano, a quien el aplauso fue muy prolongado.
En la parte de los discursos emocionó el recuerdo de Casañ a su hermano Carlos, recientemente fallecido, «que me ha dado fuerzas desde ahí arriba para llevar todo esto mejor».
Terminado el acto llegaba el tiempo de las declaraciones y a Casañ lo buscaron de TVE, La Sexta y Telecinco, lo que da una idea de lo atípico del pacto alcanzado en Albacete. Tras sus declaraciones, el salón de plenos fue ‘tomado’ por los compañeros de Ciudadanos que estaban eufóricos y no dejaban de cantar «Vamos, Ciudadanos».
Por los corrillos podía intiurse qué papel ha jugado cada uno en este proceso que decía Sáez que «no ha sido fácil» pero que consideraba «necesario».
Ahora toca que todos piensen en el bien de Albacete.
