
La portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández ha asegurado que en el caso del brote de Riópar “se actuó muy rápido con síntomas y el positivo de una monitora y se han realizado PCR a todos los niños y niñas”. “Hay que compatibilizar la vida con la salud pública y la función del equipo de seguimiento epidemiológico es esencial y hay que hacer el seguimiento con los contactos directos, por eso, estos niños están aislados en sus casas y se prolongará más en el caso de los positivo que de los negativos”. “No tenemos indicios de que haya salido este brote de la burbuja”, ha afirmado Fernández.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por su parte, se ha referido hoy al brote del campamento privado de Riópar asegurando que “surgió hace unos días, tomando medidas tras el positivo de una monitora, haciendo pruebas a todos los acampados y con el confinamiento de todos los jóvenes y sus familias”. “Es un asunto perimetrado y bajo control”, ha aseverado García-Page.
