
Muy críticos y enfadados. Así se han mostrado desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo (APEHT) de Albacete, que preside David Giménez, por el hecho de que finalmente la Junta haya acordado mantener 10 días más el nivel tres reforzado en toda la región.
No entienden porque, al final y como se había llegado a plantear esta semana, esas medidas no se han relajado, por ejemplo, en Albacete. «Si aquí nos pusieron antes el nivel 3 porque estábamos peor, ahora que los datos aquí han mejorado más y que es evidente que la hostelería no es el problema para que siga habiendo contagios, no entendemos porque no nos dejan abrir», ha defendido la gerente de la APEHT, Begoña Garijo.
Ha temido que habrá más cierres definitivos porque «los hosteleros están ya con el agua al cuello, estar cerrados les cuesta dinero, no es solamente que dejen de ganar». «Pensábamos que se iba a poder abrir ya la semana que viene, aunque fuera con terrazas pero no y estamos desesperados».
«Desde un despacho de Toledo y con un sueldazo asegurado es muy fácil decir pues 10 más cerrados, aunque se vea que las medidas no están funcionando y que la hostelería no es el problema», lamentan.
Consideran que se deberían aplicar medidas como las que en la Comunidad de Madrid tiene Isabel Díaz Ayuso para la hostelería, que está abierta, y así lo han mostrado en sus protestas.
Han preferido pensar que «no es un castigo» por esa protesta.
Este mismo mediodía hosteleros y comerciantes en Albacete -afectados por el cierre de las grandes superficies- ya han estado hablando para analizar la repercusión de las medidas y para compartir la desilusión con el decreto regional.
