
La Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Castilla-La Mancha (ADACE) ha inaugurado su nuevo Centro de Atención Directa en Albacete, ciudad donde esta entidad trabaja desde el año 2004. El alcalde, Vicente Casañ, y la concejala de Atención a las Personas, Juani García, ha tenido ocasión de conocer estas nuevas instalaciones ubicadas en el número 5 de la calle Pedro Coca, durante una visita en la que han acompañado a esta asociación que preside Ana Cabellos.
Vicente Casañ ha dado las gracias, encarecidamente, al trabajo que realizan ADACE “no solo con las personas que tienen un daño cerebral sobrevenido, sino con las familias, porque sé bien con el cariño que trabajan”. El alcalde ha reiterado que las asociaciones son una extensión del trabajo que realizan las administraciones y ha reconocido que difícilmente se podría llegar a atender a tantas personas, y con tantos servicios, sin su trabajo. “Los recursos públicos son limitados y llegamos hasta donde llegamos, pero si no fuera por entidades como ADACE, Albacete sería un lugar menos justo”, ha concluido el alcalde.
El Ayuntamiento de Albacete ha colaborado en la puesta en servicio de este nuevo centro de ADACE en Albacete con una subvención de 10.000 euros, cantidad que fue concedida a la asociación a través de la convocatoria de ayudas a la inversión de entidades sociosanitarias. Asimismo, desde la Concejalía de Atención a las Personas se colabora en la financiación del proyecto de atención directa y especializada a personas con daño cerebral sobrevenido. El nuevo Centro de Atención Directa permitirá a ADACE crecer en capacidad y en servicios.
La presidenta de ADACE ha explicado que durante este 2020, a las complicaciones de la pandemia, se añadió la necesidad de buscar un local para atender a las más de 200 personas que pasan por el Centro de Atención Directa de ADACE. Ana Cabellos ha detallado que en Castilla-La Mancha son alrededor de 200.000 las personas que sufren daño cerebral sobrevenido, muchas de ellas por las causas habituales, como accidentes cerebrales (ictus) o traumatismos, y otras por nuevas causas, como es el coronavirus. “Aunque las secuelas físicas que trae consigo el daño cerebral sobrevenido son importantes, pues incluso generan dependencia y discapacidad, son las secuelas cognitivas y conductuales las que más afectan a la vida diaria, de ahí que se requiera trabajar con ellas de una forma especializada”, ha argumentado la presidenta de ADACE, quien ha reclamado la puesta en marcha de una estrategia regional para dar una respuesta lo más coordinada posible.
Desde ADACE han agradecido a todas las instituciones su apoyo, no solo al Ayuntamiento de Albacete, sino también a la Consejería de Bienestar Social, cuya titular, Bárbara García Torijano, ha asistido a la inauguración de este centro, así como a la Diputación de Albacete y a la Fundación ONCE.
