
Ya hay sentencia para J.R.N., el hombre que durante su juicio reconoció haber matado a otro vecino de Almansa, cuyo cuerpo dejó en la bañera de su vivienda durante un mes y medio, y al que el jurado popular consideró culpable de asesinato y de otro delito de tenencia ilícita de armas. Y es que mató a la víctima con una carabina que cogió, sin permiso, a su padre.
El juez de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete le ha condenado a diez años y dos meses de prisión por estos hechos, que ocurrieron en el verano de 2018.
Además, deberá indemnizar con 25.000 euros a la abuela de la víctima, con la que no podrá contactar ni acercarse a menos de 150 metros, durante algo más de 11 años, como se recoge en la sentencia, contra la que cabe recurso en un plazo de 10 días.
{loadmoduleid 6406}
La sentencia considera como hechos probados que, el 1 de agosto del citado año 2018, entre las 12 y 12,30 horas, A.M., llamó por telefono a J.R.N., para citarse, haciéndolo en la vivienda de éste y que no frecuentaba mucho, situada en Almansa, localidad donde ambos residían.
Antes de dirigirse a dicho lugar J.R.N. cogió del domicilio donde residía con sus padres, una carabina marca Anschutz modelo 525, arma de fuego larga de calibre 22, apta para su funcionamiento, propiedad de su padre y que éste guardaba en un armario armero cerrado con llave, llevándosela al lugar donde se había citado con la víctima.
{loadmoduleid 6651} {loadmoduleid 6652}
Entre las 13 y las 15 horas, tras llegar y entrar A.M. a la vivienda donde se habían citado, en un momento dado J.R.N. le disparó dos veces ante la sorpresa de aquél, que no pudo defenderse, como reacción a su desesperación ante una agresión de la víctima iniciada o inminente como otras previas, al menos verbales, como humillaciones y advertencias contra su seguridad y de su familia que le había proferido en otras ocasiones, por lo que no pudo controlarse o saber actuar de otro modo.
Dichos disparos, que le alcanzaron en la cabeza, le causaron la muerte inmediata ya con el primero; por lo que J.R.N. lo llevó a la bañera del aseo, donde permaneció hasta el 15 de septiembre de ese año, a las 17,25 horas, en que fue hallado el cuerpo en avanzado estado de descomposición por la Guardia Civil a la que acompañaba el padre de J.R.N.
A las 18,30 horas de ese día, J.R.N. acompañado de su padre compareció en el cuartel de la Guardia Civil indicándole a un agente de vigilancia que se encontraba en la entrada “lo he matado, no he podido aguantar esta situación, le he pegado dos tiros”, sin más detalles, y sin declarar más tarde durante las diligencias policiales.
{loadmoduleid 6407}
La Guardia Civil había acudido al piso tras la denuncia de los vecinos por el mal olor que salía de la vivienda.
La familia de la víctima, que era propietario de una empresa en Almansa, le había estado buscando desde principios de agosto y se había organizado un dispositivo para tratar de encontrarle.
{loadmoduleid 6399}
