

Rafael Sánchez Ruiz, el trabajador más emblemático del Tanatorio Municipal de Albacete, que fallecía ayer, tras no poder superar las secuelas del accidente laboral que sufrió un día antes, mientras instalaba un televisor en estas instalaciones municipales, que le cayó encima y entró en parada cardio respiratoria, ha sido despedido de manera muy emotiva y muy taurina.
Gran aficionado a los toros, la Plaza de Albacete se abría para darle el último adiós.
{loadmoduleid 7821}
Rafa era muy conocido y querido en la ciudad de Albacete, en cuyo Carnaval siempre ejercía de ‘obispo’ en el Entierro de la Sardina, cada miércoles de ceniza. Y era un fijo en los actos de la Plaza de Toros.
Tras una misa en el Tanatorio Municipal, numerosos coches fúnebres, con distintas coronas de flores, partían hasta la Plaza de Toros para dar a Rafa la vuelta al ruedo y que saliera por la Puerta Grande de la Plaza.
En su último adiós, no han faltado los aplausos, ni las lágrimas, los pañuelos blancos y el recuerdo emocionado al grande de Rafa. Hasta siempre.
{loadmoduleid 6651} {loadmoduleid 6652}

{loadmoduleid 6406}

{loadmoduleid 6407}
{gallery}/Albacete-2023/rafa/{/gallery}
{loadmoduleid 6399}
