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Alfonso Serrano llega a Albacete tras una carrera llena de luces y sombras, sus datos

Alfonso Serrano (Valladolid, 1970) será, salvo sorpresa, el nuevo director deportivo del Albacete Balompié. Sucederá a los Mauro Pérez y Toni Cruz en la parcela deportiva en la etapa Skyline. Llegó a debutar en Primera División como futbolista y lleva ligado a los despachos del fútbol desde principios de siglo, pero sus dos últimas temporadas en el Córdoba y en el Deportivo de La Coruña han generado muchas dudas entre la afición del Albacete. Pero, ¿quién es Alfonso Serrano?

Debutó como director deportivo en el C.D. Tenerife en marzo de 2006. En la campaña anterior, la de 2004/05, el club canario terminó la temporada en novena posición, por lo que el club introdujo algunos cambios. En la temporada siguiente, cuando llegó Alfonso Serrano, el club marchaba en 17º lugar, solo cuatro puntos por encima del descenso. Desde su llegada, la marcha del Tenerife no cambió en exceso. Los blanquiazules terminaron la temporada, curiosamente en un partido frente al Albacete que terminó en empate a uno, marcando la salvación con 51 puntos, cinco por encima del Lleida, que ese año acompañó al Racing de Ferrol, al Málaga B y al Eibar a Segunda B.

En su siguiente campaña, el Tenerife mejoró, aunque volvió a quedarse en tierra de nadie. Finalizó la temporada en 7ª posición, empatado a puntos con el Albacete, entonces entrenado por César Ferrando. En el curso siguiente, el 2007/2008, Alfonso Serrano no consiguió hacer competitivo a un equipo que acabó la temporada en mitad de tabla, con 53 puntos, uno más que aquel Albacete entrenado por Máximo Hernández y en el que estaba el actual entrenador, Fran Noguerol. No obstante, Serrano no terminó la temporada, ya que salió del club en mayo de 2008 tras una serie de desencuentros con el presidente del club.

Su siguiente aventura en los despachos llegaría un año después, el 27 de mayo de 2009, cuando fue firmado por el Recreativo de Huelva, que acababa de agotar sus opciones de permanecer en Primera División. El club onubense descendió a Segunda como último clasificado, con 33 puntos. En su primer año natural como secretario técnico del Recre, Serrano introdujo cambios dentro y fuera del césped, pero el equipo se quedó muy lejos del objetivo de volver a Primera. Terminó noveno con 57 puntos, 14 por debajo del Levante, que ascendió ese año junto a la Real Sociedad y al Hércules.

Lo mejor de aquella primera temporada en el decano fue sin duda el rendimiento del club en la Copa del Rey. El Atlético de Madrid de Quique Sánchez Flores lo eliminó en octavos de final, en una de las eliminatorias más bonitas que se recuerdan. El Recre consiguió un 3-0 a favor en el Nuevo Colombino ante un Atleti con jugadores como Agüero, De Gea, Forlán, Juanito, Reyes, Raúl García o Simâo.

En el choque de vuelta en el Calderón, los rojiblancos consiguieron remontar con un 5-1 y un gol de Simâo en la recta final de partido. En aquel Recreativo jugaban Carlos Peña y David Córcoles, exfutbolistas del Albacete. En Huelva destacaron de Serrano su pericia a la hora de firmar jugadores, pero lamentaron que los entrenadores que llevó al Nuevo Colombino, Javier López, Raúl Agné y Pablo Alfaro, no dieran el resultado esperado.

En la temporada 2010/11, la directiva del Recre dimitió y la llegada de los nuevos gestores obligó a Serrano a abandonar el club, que acabó ese año, otra vez, en tierra de nadie: 12º con 56 puntos. Fue aquel el año del desastroso descenso del Albacete con 32 puntos. De ahí pasaría al equipo de Antonio Fernández, que cogió las riendas de la dirección deportiva de una de las mejores versiones de la historia del Málaga, que acabó en 4ª posición, lo que le valió jugar el año siguiente aquella Champions League en la que fue eliminado por el Borussia Dortmund en cuartos de final.

Como cabeza visible de un proyecto deportivo, Serrano no encontraría su lugar hasta la temporada 2014/15, cuando volvió al Tenerife. Cambió por completo la plantilla y mantuvo a Álvaro Cervera, actual entrenador del Cádiz, en el banquillo. La temporada fue horrible, Cervera fue despedido tras caer derrotado por 3-2 en el Carlos Belmonte y Serrano volvió a llamar a filas a Raúl Agné, que, a la postre, consiguió salvar a un equipo que cogió en descenso tras aquella derrota frente al Alba.

La siguiente campaña de Serrano en el Tenerife fue similar. Muchos refuerzos en verano, destacando el del Choco Lozano, que triunfa ahora por Cádiz, y otro cambio de entrenador a mitad de temporada. Agné le dejó su puesto a José Luis Martí, que cerró la temporada en mitad de tabla y sin opciones de ascenso. Aquel año, el Albacete perpetró el que, si no lo remedia Noguerol, fue el penúltimo descenso a Segunda B.

Tras dos años de pruebas, cambios y mucho trabajo, Serrano consiguió su mayor éxito en la campaña de 2016/17. Aquel año, el Tenerife se quedó a las puertas de ascender a la Liga Santander tras perder en la última ronda del playoff frente al Getafe. Fue una temporada muy lograda, pero en Tenerife recuerdan todavía algunos fichajes que nadie entendió y que sonaban más a mercadeo que a competencia, algo a lo que está muy acostumbrada, por desgracia, la afición del Albacete Balompié.

Aquel año, Serrano tocó techo y comenzó a vivir su declive profesional, que continúa a día de hoy. Con un presupuesto generoso, el pucelano apostó a caballo ganador y realizó hasta once fichajes, destacando sobremanera el de Luis Milla, que había brillado el año anterior en Fuenlabrada. Las cosas no salieron y el Tenerife se quedó lejos de la pelea por el ascenso.

Al año siguiente, Serrano confeccionó una plantilla que acabaría salvando la categoría en las tres últimas jornadas. Mucho antes, en el mes de noviembre, la directiva del Tenerife decidió despedir al director deportivo de Valladolid. Algo que ha destacado ya Serrano de sí mismo en alguna entrevista es su “fortuna” para encontrar trabajo nada más salir de otro. Y eso mismo hizo tras salir de Canarias.

El Córdoba le confió la gestión deportiva tras descender en la campaña anterior a Segunda B. Y, cómo no, Serrano se llevó a Raúl Agné como entrenador. Y lo que ha salido mal una y dos veces, tienes visos de salir mal en tres ocasiones. Serrano salió del equipo andaluz con amenazas de ir a juicio y muy enfadado por las supuestas imposiciones de la empresa propietaria del club, Infinity. En lo deportivo, la temporada del Covid fue muy mala para el equipo cordobés, que no consiguió que el club entrase en playoff.

Después de una turbia aventura en Córdoba, el Deportivo, recién descendido, creyó conveniente que Alfonso Serrano era el candidato idóneo para elaborar la plantilla encargada de devolver al equipo gallego al fútbol profesional. Había sonado para el Oviedo y para el Lugo, ambos de Segunda División, pero Serrano acabó dirigiendo los intereses deportivos del club coruñés.

Su etapa, ya finalizada, en Coruña no ha sido fácil. En febrero tuvo que ver cómo el anterior Consejo de Administración renunciaba y llegaban otros mandatarios, encabezados por el presidente de la Cámara de Comercio de La Coruña, Antonio Couceiro, una situación nada agradable para quien tiene que gestionar la parcela deportiva del club. A pesar de este contratiempo, Serrano acreditó un fracaso muy criticado por la afición gallega. El presupuesto y la plantilla daban, a priori, para mucho más, pero el equipo blanquiazul no consiguió pasar el corte que le permitía optar a volver a la Segunda División.

Serrano no ha conseguido por tanto el objetivo único que había en Coruña de volver al fútbol profesional y allí se tendrán que conformar con la Primera RFEF tras un año calamitoso. Tan calamitoso o más que el del Albacete, que, salvo milagro, se enfrentará el curso que viene al Depor en categoría semiprofesional.

Así, con los datos en la mano y vista la trayectoria del exfutbolista, solo cabe apuntar que se ha especializado en coger equipos recién descendidos y en hacerlos todavía peores. Lejos quedan ya sus hazañas en Tenerife, sus momentos de fervor en Málaga y su conexión con las altas esferas en Valencia.

Alfonso Serrano llegará presumiblemente a Albacete para los próximos tres años en una crisis profesional evidente. Lo tiene fácil para mejorar lo presente, pero su decreciente progresión no ha caído bien en los abonados. Cabe esperar que Raúl Agné pueda ser el nuevo entrenador, toda vez que ya es público y notorio que su mano derecha en la secretaría técnica será Rafa Sánchez, que coincidió con él en su etapa en Córdoba, tal y como avanzaban esta mañana en www.cordobadeporte.com.

Sea lo que sea, el destino de Alfonso Serrano será el destino del Albacete. Conoce bien el mundo del fútbol y ha trabajado en clubes de mucha entidad. Si bien sus últimos años no han sido muy esperanzadores, habrá que permanecer a la espera de las decisiones que tome la propiedad y de la confianza real que depositen en el gestor pucelano. De lo contrario, estaremos hablando de un nuevo episodio en la serie Mauro Pérez – Toni Cruz.

Julio Martínez