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Albacete, entre las provincias más afectadas por el riesgo de desertificación, presentan el mapa

El problema de la desertificación avanza en España y Albacete es una de las provincias en mayor riesgo, como lo alerta el Mapa de la Desertificación en España, elaborado por expertos. Señalan que Murcia, Albacete y Almería se encuentran entre las provincias más afectadas por este fenómeno que conduce a la pérdida total de suelo útil para la ecología y la agricultura.

El primer Atlas de la Desertificación de España (ADE), que acaba de presentarse, está coordinado por especialistas de la Universidad de Alicante (UA) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y advierte que más del 40% del territorio de toda España está ya en riesgo de desertificación.

Pero en Albacete, ese riesgo dobla la cifra. Así, y según el citado Atlas, el riesgo de desertificación es mayor en las provincias de Murcia (91%), Albacete (84%), Almería (84%), Las Palmas (81%), Valladolid (79%), Alicante (79%); Valencia (71%); Zaragoza (71%) o Toledo (70%).

Señalan en el informe, elaborado con la colaboración de unos 40 expertos, que la desertificación es uno de los principales problemas medioambientales de España. Su gravedad y extensión no dejan de aumentar –del mismo modo que se expanden las zonas áridas– debido al proceso actual de cambio climático, a un uso insostenible de los recursos naturales y a la falta de actuaciones efectivas para atajar sus causas. La ambigüedad del concepto de desertificación ha desembocado en la desaparición de los mapas de desertificación del último Atlas Mundial de Desertificación. Sin embargo, es imprescindible conocer qué lugares están desertificados, cuáles se están desertificando y cuáles pueden desertificarse en el futuro.

La desertificación se define por la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación como la «degradación de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedo-secas como consecuencia de variaciones climáticas y actividades humanas», entendiendo por degradación «la pérdida de productividad biológica, económica y de biodiversidad».

Los esfuerzos por plasmar cartográficamente dónde tiene lugar la desertificación y cuál es su severidad han sido un reto continuo desde que en 1977 se presentase el primer mapa a escala global. Desde entonces, se ha elaborado un total de seis mapas globales sobre desertificación (dos de ellos denominados Atlas), y otros cuatro sobre degradación, esto es, mapas que consideran tanto las tierras secas como las húmedas. Tras más de cuatro décadas intentando cartografiar la desertificación, el veredicto de último Atlas Mundial de Desertificación ha dejado en blanco estos mapas.