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AEPNAA reclama en el Congreso una normativa común frente a la anafilaxia en los colegios

La Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex ha presentado en el Congreso de los Diputados el manifiesto “Cada minuto cuenta”, en el que pide una regulación estatal para garantizar la prevención y actuación ante la anafilaxia en los centros educativos.

El manifiesto plantea medidas concretas como la implantación de protocolos claros y homogéneos, la formación del profesorado y del resto de la comunidad educativa, la disponibilidad de medicación de emergencia —autoinyectores de adrenalina— en todos los centros, la elaboración de planes individualizados para menores en riesgo y una coordinación efectiva entre los sistemas sanitario y educativo.

Durante el acto, celebrado en la Sala Ernest Lluch, representantes de la Mesa del Congreso subrayaron la relevancia de situar esta cuestión en la agenda pública y recordaron la declaración institucional aprobada por unanimidad el pasado mes de diciembre, en la que ya se instaba a avanzar en protección, protocolos y acceso a medicación de emergencia.

“Necesitamos ofrecer tranquilidad a las familias”, señalaron. Uno de los momentos más destacados ha sido el anuncio realizado por la directora general de Salud Pública de Islas Baleares, Elena Esteban, que ha avanzado que su Gobierno trabaja en una normativa autonómica que regule la prevención, detección y atención de la anafilaxia en los centros educativos, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida y segura en todos los casos y dotar de seguridad jurídica al profesorado.

El acto ha contado también con testimonios de madres de menores con alergias alimentarias, que han relatado su día a día marcado por la incertidumbre, los miedos y las barreras en el entorno escolar, así como situaciones de exclusión en actividades como excursiones o celebraciones.

“En una anafilaxia, esperar no es una opción”, ha advertido Cristina Ortega desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), que ha insistido en la necesidad de formar al profesorado y dotarle de herramientas para actuar con rapidez. En la misma línea, Ignacio Dávila de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha alertado de que menos del 15% de los docentes reconoce un autoinyector de adrenalina, lo que evidencia la necesidad urgente de formación y de un marco normativo claro.

Ambas sociedades, junto con Mª José Torres, presidenta de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica (EAACI), han respaldado el manifiesto y han coincidido en la urgencia de un consenso nacional que garantice igualdad de protección para todos los menores, independientemente de la comunidad autónoma en la que estudien.

Desde el ámbito europeo, se ha señalado además que países como Reino Unido ya han implantado medidas obligatorias en los centros educativos, incluyendo formación y disponibilidad de autoinyectores. “No podemos permitir que la burocracia sea más lenta que una anafilaxia”, ha advertido