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Un año de un apagón histórico que afectó a Albacete, así se vivió en la capital

Este martes 28 de abril se cumple un año de un apagón histórico en nuestro país que también dejó sin luz a toda la provincia de Albacete. En la capital, el apagón duró unas doce horas, con momentos de caos, nervios e incertidumbre al inicio pero donde se vivió -de nuevo- un hecho histórico en el que se demostró que tanto la gente como las fuerzas del orden (Bomberos, Policías, Protección Civil, etc) están a la altura y bien coordinados. Eso sí, de nuevo los supermercados quedaban arrasados ante la incertidumbre.

Alrededor de las doce del mediodía, Albacete quedaba sin suministro de luz y después irían ‘cayendo’ otros servicios, como los de telefonía móvil o el agua. Eran las 0.18 horas cuando la luz volvía en la capital, si bien en algunos pueblos de la provincia todavía tardaría algo más.

En esas horas, en las que también los medios de comunicación nos quedamos sin red, vimos a los representantes institucionales de nuestra ciudad y provincia tomando las decisiones necesarias desde el Itap, donde se montó el gabinete de crisis. Todos a una, por el bien de la normalidad que debía imperar en unas horas en las que el sonido de las alarmas tomaron la ciudad y los vecinos sólo podían saber algo de lo que estaba pasando por las radios, ya que el resto de comunicaciones cayeron.

Eso sí, los albaceteños por la tarde se ‘tiraron’ a la calle y a las terrazas, por la falta de luz en sus casas. E incluso algunos fueron a la Catedral a rezar, en una misa -ya programada- en recuerdo del Papa Francisco, que se realizó en la penumbra y con altavoz de batería.

Mediodía de incertidumbre

A las 12.30 horas se interrumpía el suministro eléctrico en toda España, por causas que se desconocen, y la provincia de Albacete quedaba sumida en el caos. Las sirenas de Bomberos y Policía Local y Nacional ‘tomaban’ la ciudad, que perdía los semáforos y el resto de servicios. Los Servicios de Emergencia y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se echaban a la calle y conseguían que, dentro de la incertidumbre, todo se desarrollara con normalidad.

Numerosos vecinos quedaban atrapados en los ascensores y en Centros de Salud y hospitales se pudo seguir con la actividad normal con los generadores.

Por la tarde, desde el Plan de Emergencias de la región se anunciaba que, para el día siguiente, quedaba suspendida la actividad lectiva en colegios e institutos, así como las operaciones.

Por la noche, y ante la ausencia de luz, se intensificaba la presencia de Policía Nacional y Local en las calles de Albacete, para evitar incidentes. En el centro vimos incluso a los Bomberos que se afanaban en poder cerrar las persianas de algunos comercios como joyerías a los que el apagón dejó abiertos y que tenían que controlar sus propietarios.

Unos veinte minutos después de la medianoche, la luz volvía a Albacete, tras mediodía que quedará para la historia de la ciudad, como la del país en general.

Al cumplirse un año del apagón, recuperamos las imágenes de Josema Moreno sobre lo acontecido en la capital.