Por Carlos Garrido
Después de siete años compitiendo, el albaceteño Arturo Guardiola se proclamó recientemente campeón del Campeonato Regional de Cortadores de Jamón celebrado en Tomelloso. Una victoria que llega tras cerca de una década de esfuerzo, formación y evolución en un arte delicado que combina técnica, precisión y pasión
El albaceteño Arturo Guardiola cumplió un sueño que llevaba persiguiendo desde hace mucho tiempo. Tras años participando y rozando el título en varias ediciones, este cortador de jamón logró alzarse con el Campeonato Regional de Cortadores de Jamón 2026, celebrado en Tomelloso (Ciudad Real) el pasado 1 de febrero de 2026.
Para Arturo, el título tiene un significado muy especial: “Este título a nivel personal es una satisfacción muy grande, porque es cumplir un sueño”. Y no es exageración. “Llevo siete años presentándome: el primer año pasé a la final y me quedé último. Luego, durante cuatro años seguidos me quedé tercero, muy cerquita de poder ganarlo; el año pasado fui subcampeón, y este año ya pude ganarlo por fin”, relata.
Ese camino no ha sido sencillo. Según cuenta, estos siete años han estado marcados por el sacrificio, el trabajo duro, muchos kilómetros, esfuerzo físico y psíquico, y la preparación mental y física que exige la competición: “Son dos horas donde hay que mantener la concentración al máximo con cuchillos, que son bastante peligrosos, y tienes que estar muy coordinado”.
Una pasión que nació en Albacete
La historia de Arturo con el jamón no es casualidad. Desciende de una familia de hosteleros y ha estado rodeado de cuchillos y piezas desde muy joven. “Mi padrino era carnicero, muy famoso en Albacete, en la carnicería Galdón. Yo me pasaba allí con él cuando despachaba jamones… y empecé a tomarle el gusanillo”, recuerda. Fue su primer contacto, aprendiendo incluso a no cortarse y a manejar los cuchillos con destreza.
Posteriormente, tras experimentar diferentes facetas de la hostelería, fue encontrando su verdadera pasión: “Cortaba, se me daba bien, cortaba fino… y empecé a recibir consejos sobre cómo hacerlo más profesionalmente y a perfeccionarme”. Un camino que le llevó a formarse profesionalmente en La Alberca (Salamanca) en 2015, a unirse a la Asociación Nacional de Cortadores de Jamón y a aprender de veteranos de este arte.
La exigencia de la competición
Arturo explica con detalle en qué consiste competir a alto nivel en el corte de jamón. No se trata solo de lonchar bien, sino de dominar múltiples aspectos técnicos: orden y limpieza del puesto; pelado y perfilado de la pieza; emplatado homogéneo y elegante; y, por último, rectitud y estilo al manejar las lonchas
“Son dos horas intensas donde se va valorando todo a lo largo del concurso. Tienes que tener una buena posición, no agacharte, hacer despaletados limpios, mantener la mesa sin viudas y todo muy pulcro”, detalla. La razón es clara: “Estamos hablando de comida que va al cliente final, y nosotros hacemos eventos procurando un trabajo fino, limpio, que llame la atención y que la gente disfrute de su jamón como Dios manda.”
Además, Arturo destaca que las competiciones incluyen pruebas creativas, como elaborar un plato híbrido creativo y otros tres platos con piezas específicas de jamón (de punta, maza y babilla) con pesos exactos de 100 gramos.
Un deporte y oficio que engancha
Más allá del título, Arturo tiene palabras de aliento para quienes quieran iniciar este camino: “Que no lo dejen. Es una profesión muy bonita. Conoces mucha gente, tiene mucha demanda… es muy sacrificado, pero muy satisfactorio”. Su consejo es claro: comenzar con relatos y prácticas sencillas, pedir opinión a lectores o compañeros, y no tener miedo: “Que rompan el hielo, que se animen. Puede parecer costoso, pero no lo es tanto, y con metas pequeñas se va progresando paso a paso.”
Mirando al futuro
Tras proclamarse campeón regional, Arturo tiene claros planes de futuro. Por un lado, desea seguir compitiendo a nivel nacional y volver a pelear por una final de un campeonato de España. Por otro, su nueva etapa pasa por la formación de nuevos cortadores y ejercer como jurado en competiciones, un rol que muchos ganadores asumen al terminar su ciclo competitivo: “Una vez que uno gana el campeonato ya no te puedes presentar más; pasas a un segundo plano en la formación y como jurado para valorar a los nuevos campeones”.
Además, Arturo trabaja actualmente en eventos formativos como los que organiza Gourmet en El Corte Inglés y está desarrollando proyectos para futuras iniciativas relacionadas con el corte profesional de jamón.
Un camino reconocido
Su palmarés habla por sí solo: Arturo suma más de 50 premios a nivel nacional, entre ellos el Campeonato del Mediterráneo, varios segundos puestos en campeonatos nacionales y reconocimientos a su creatividad en pruebas específicas de corte.
