
Dieciséis bodegas de Castilla-La Mancha -ocho de Ciudad Real, cinco de Albacete y tres de Toledo- han sido sancionadas por prácticas de chaptalización, es decir, por agregar azúcar al vino para aumentar su graduación alcohólica, según lo denuncia el secretario regional de la organización agraria ASAJA, José María Fresneda y recoge El Mundo.
Fresneda, eso sí, ha rehusado dar a conocer el nombre de estas bodegas, que ellos conocen de forma oficiosa, y ha emplazado al consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, a que sea él quien facilite los datos.
Fresneda ha criticado que esta práctica, prohibida en la mayoría de los países que elaboran vinos de calidad, entre ellos España, se lleve a cabo, año tras año, pese a las sanciones.
«No he visto que las bodegas sancionadas hayan dejado de hacerlo, por lo que es de suponer que les sale más rentable pagar la sanción y seguir con este engaño manifiesto a los consumidores, agricultores y a la sociedad en general», amentó.
Consideró que esta práctica fraudulenta habría terminado «si las hubieran cerrado y no les hubieran permitido pagar la multa para seguir cometiendo tropelías en el sector vitivinícola».
