El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ha informado de la contratación de las obras para instalar un segundo ascensor en la Plaza de Toros, “para mejorar la accesibilidad y hacer más cómodo y versátil nuestro histórico coso taurino, que también es usado para otros eventos y espectáculos”.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado la contratación de las obras y la dirección técnica de las mismas, en unos trabajos que no afectarán a la distribución interna del edifico ni a sus elementos arquitectónicos, puesto que el ascensor se instalará en el hueco de la escalera del tendido Sol, simétrico al otro ascensor de que ya dispone la plaza. La inversión superará los 81.000 euros, incluidos 10.400 euros para la dirección de obra, con un plazo de ejecución de cinco meses.
En su condición de concejal de Accesibilidad, Manuel Serrano ha recordado que “es necesario que la Plaza de Toros sea plenamente accesible para las personas con movilidad reducida, y aunque ya existe un ascensor entre los tendidos 3 y 4, este nuevo elevador entre los tendidos 9 y 10 mejorará la situación y dará más comodidad y un mejor servicio a todos los aficionados y usuarios”.
El alcalde ha incidido en que “la colocación del nuevo ascensor respeta plenamente el patrimonio arquitectónico, ya que el proyecto pone especial empeño en que no se vea afectada la arquitectura y la estructura de este monumento. Las obras no implican demoler ninguna pieza singular ni ningún forjado, y vamos a adecuar el espacio que tenemos a las necesidades de una sociedad inclusiva e igualitaria”.
En definitiva, según Serrano, “se ha tenido especial cuidado en no dañar este bien de interés cultural y en solucionar un problema de accesibilidad que afecta a muchas personas, garantizando la movilidad entre plantas que hoy se conectan sólo con escaleras. Para ello se ha optado por una estructura metálica con un cerramiento pétreo similar al que tiene el ascensor del tendido de Sombra. Sólo habrá movimiento de tierras en el foso y cimentación de la estructura, y es una intervención poco profunda que no dañará la estructura del edificio, como tampoco su estética y arquitectura monumental”.
