Las cifras hablan por sí solas y demuestran la buena acogida que ha tenido la medida en el medio rural. La nueva línea de ayudas impulsada por la Diputación de Albacete para la mejora de colegios públicos, escuelas infantiles y consultorios médicos se ha resuelto con un rotundo éxito de participación: 79 proyectos municipales han sido aprobados, logrando movilizar en su totalidad el millón de euros con el que estaba dotada esta convocatoria pionera.
Dirigida exclusivamente a los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes de la provincia, esta inyección económica concede subvenciones de hasta 25.000 euros por localidad. Además, fiel al municipalismo práctico, progresista y humanista del Equipo de Gobierno que preside Santi Cabañero, la institución provincial adelantará el 100% de los fondos. De este modo, los consistorios más pequeños no tendrán que endeudarse ni adelantar un dinero que muchas veces no tienen en caja, eliminando cualquier barrera económica.
Como subrayaba el presidente provincial, esta movilización de un millón de euros persigue un objetivo vital que trasciende la simple obra pública: la certeza de que una buena sanidad pública y una buena educación pública son el mejor ascensor social y lo que más iguala en oportunidades.
El mapa del reparto: una inversión para todas las etapas de la vida rural
El análisis de la resolución dibuja un escenario fascinante de cómo los ayuntamientos priorizan el cuidado de sus vecinos en todas las etapas de su vida. Analizando el detalle del reparto, las 79 ayudas concedidas conforman un mapa de «micro-cuidados» que actúan directamente contra la despoblación:
De una parte, para la infancia y juventud, apuesta por la sostenibilidad y el confort: Destaca la fuerte apuesta de los pueblos por la eficiencia energética y la mejora de los espacios recreativos. Colegios de municipios como Socovos y Pozo Cañada se sumarán al autoconsumo instalando placas solares fotovoltaicas.
La climatización y el aislamiento frente a las olas de calor serán una realidad inminente en las aulas y escuelas infantiles de Fuente Álamo, Madrigueras, Albatana, Valdeganga y Cenizate, entre otros.
Además, la Diputación financiará nuevos espacios para el juego y la convivencia, como la construcción de una mini pista de baloncesto en el colegio de Peñascosa, la instalación de una pérgola en Alcadozo o los nuevos toldos para el patio de la escuela infantil de Hoya Gonzalo.
Por otro lado, para personas mayores y la población general la apuesta es por iniciativas que mejoran una ‘salud de cercanía’ ya que, otra gran parte de los fondos, se destinará a dignificar la atención sanitaria, llegando no solo a las cabeceras de comarca, sino a la España más rural: las pedanías.
Así, gracias a estas subvenciones se rehabilitarán de urgencia los consultorios médicos ubicados en edificios antiguos en Molinicos y Ferez. Pero lo más destacable es el alcance micro-territorial de las ayudas médicas, que permitirán adecuar los consultorios de pedanías en Letur, Yeste y Nerpio, o en núcleos como Reolid (Salobre) y Tiriez (Lezuza).
El resultado es una política útil y pegada al territorio, que garantiza que nacer, crecer o envejecer en un pequeño pueblo de Albacete no suponga una merma en los derechos básicos y en la calidad de los servicios públicos.
