El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha participado este viernes en la ciudad de Cáceres en la inauguración de la jornada «La inadecuación de la normativa de estabilidad presupuestaria a la realidad de las haciendas locales», un foro de máximo interés para ayuntamientos y diputaciones organizado por la Fundación Democracia y Gobierno Local y la Diputación de Cáceres.
Durante el acto de apertura, Cabañero ha compartido un frente común municipalista con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, quien ha calificado de «imperativo democrático» reforzar la autonomía local y ha rechazado que se trate a los ayuntamientos como a «menores de edad» que necesitan ser tutelados permanentemente.
En su intervención, el presidente provincial de Albacete ha lamentado que la legislación haya aplicado históricamente un «café para todos» que obvia por completo las peculiaridades de las administraciones locales. En este sentido, ha rechazado la «leyenda urbana» alimentada por ciertos altavoces mediáticos que retrata un mundo local repleto de gestores desaprensivos, recordando que la realidad de los datos demuestra todo lo contrario: las finanzas de las entidades locales son, a nivel agregado, las más saneadas de todas las Administraciones Públicas españolas.
Un marco legislativo adaptado al medio rural
Para frenar esta asfixia normativa, Santi Cabañero ha aprovechado el foro para defender la necesidad de aprobar un «Estatuto local» que atienda verdaderamente a las particularidades de los ayuntamientos. En concreto, el presidente ha reclamado el desarrollo normativo del Estatuto Básico de Municipios de Menor Población, un instrumento anunciado hace años pero que sigue pendiente, recordando su máxima de que «a realidades diferentes y problemas diferentes hay que aplicar legislación diferente».
Apoyándose en las tesis del catedrático de Hacienda Pública, Javier Suárez Pandiello, Cabañero ha advertido sobre los peligros de aplicar un «fundamentalismo de la ortodoxia financiera» que conduce a rigideces excesivas en la gestión de los asuntos locales. Este celo asimétrico —exigido a las entidades locales pero no con el mismo rigor a la Administración Central o Autonómica— ha desembocado en «la paradoja de la liquidez ociosa». «Resulta incomprensible tener administraciones locales totalmente saneadas, con dinero en el banco, que no pueden invertir esos recursos en mejorar los servicios de proximidad para sus vecinos debido a limitaciones indiscriminadas», ha lamentado.
Frente a esta situación, Cabañero ha indicado la necesidad de sustituir las restricciones ciegas por reglas claras que estén vinculadas a la capacidad de generar ingresos de cada entidad. El objetivo final es que los ahorros puedan movilizarse para garantizar la protección social, mejorar los servicios ciudadanos y construir las infraestructuras indispensables para el desarrollo equilibrado del medio rural.
Tras la inauguración, la jornada técnica ha incluido con las ponencias de expertos como Gabriel Moreno, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Extremadura; Ángel Díaz, interventor de la Diputación de Badajoz; y José Manuel Martínez, Oficial Mayor de la Diputación de León. El encuentro ha concluido con una mesa redonda enfocada en las reglas fiscales para 2026 y la elaboración teórica y práctica de Planes económico-financieros ante posibles incumplimientos normativos.
