En estas últimas tardes, la reunión de numerosos niños -en muchos casos acompañados por sus padres- en las escaleras de la Catedral, en la Plaza de la Constitución, están llamando la atención de quienes transitan por esta zona.
El motivo no es otro que el intercambio de cromos del Mundial, con el objetivo de poder terminar la colección. Y, a la vista de todos los que acuden a esta cita para tratar de hacerse con los cromos que le faltan, la promoción de este álbum ha sido un nuevo éxito.
Aquí, los pequeños y no tan pequeños negocian cuántos cromos por las mejores piezas, esas que siempre cuesta más que salgan en cualquier álbum de cromos.
