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La ciudad tendrá un Consejo Técnico para mejorar la seguridad vial, con especial atención a peatones

El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad una moción conjunta de todos los grupos municipales para la creación de un Consejo Técnico de mejora de la seguridad vial. Esta moción se basa en una propuesta del colectivo ciclista Curba que parte de los datos de las memorias anuales de la Policía Local de Albacete.

La moción destaca que “la seguridad vial en Albacete influye de manera significativa en la calidad de vida y el bienestar de sus habitantes. Las memorias anuales de la Policía Local reflejan una tendencia al alza tanto en el número de accidentes de tráfico como en su gravedad, y una parte significativa corresponde a atropellos a peatones y a accidentes donde se ven implicados medios de transporte ligeros, como bicicletas, patinetes o motocicletas. Las calles de Albacete y su regulación no logran adaptarse para garantizar una movilidad segura para todos los modos de transporte”.

En la moción se reconoce que “el Ayuntamiento nunca ha dejado de trabajar en el cuidado de la seguridad vial, y para dar solución a este problema ha impulsado la elaboración de un Plan de Seguridad Vial para la ciudad de Albacete”. Sin embargo, “una encuesta reciente de la Asociación de Ciclismo Urbano de Albacete sobre percepción del peligro desde la perspectiva ciclista pone de manifiesto una preocupación generalizada, por la gran vulnerabilidad a la que se enfrentan quienes eligen medios de transporte sostenibles. El estudio también identifica numerosos puntos negros, trayectos inseguros y zonas de especial riesgo, donde la convivencia entre vehículos pesados y desplazamientos a pie o en bicicleta no están convenientemente regulados o protegidos. Esta situación exige una respuesta decidida y sistemática”

Por todo ello el Pleno ha aprobado “la creación de un consejo técnico de mejora de la seguridad vial, permanente y autónomo, con la participación de diversos perfiles”, de modo que la representación del Ayuntamiento con Policía Local, Movilidad y Urbanismo y participación de los grupos políticos, se complementará con técnicos de colegios oficiales, colectivos ciudadanos, especialistas externos en movilidad y urbanismo, y asesores jurídicos.

El Consejo evaluará los puntos detectados como peligrosos y hará la revisión técnica de “zonas donde conviven medios de transporte rápidos y de gran tamaño con formas ligeras de desplazamiento o con el tránsito peatonal, para detectar situaciones de riesgo o una infraestructura no adaptada al escenario en cuestión”. También analizará los siniestros graves ocurridos en los últimos diez años en la ciudad, “para identificar patrones, causas y singularidades del diseño urbano o de la regulación del tráfico que hayan intervenido”.

El Consejo se reunirá al menos cada seis meses, y “para corregir los puntos conflictivos y avanzar hacia un modelo de movilidad más seguro, inclusivo y sostenible, elaborará propuestas concretas y las llevará al Pleno municipal para someterlas a consideración. Las propuestas aprobadas en Pleno deberán ser ejecutadas en el plazo máximo de un año, salvo que existan impedimentos técnicos. Las mejoras ejecutadas deberán ser evaluadas para comprobar su eficacia, y al final de cada ejercicio se deberán extraer unas conclusiones claras, que estarán a disposición de toda la población en un documento público y accesible, y debidamente divulgado”