El CRA Ribera del Júcar ha convertido la tradición de la vendimia en una experiencia de aprendizaje para su alumnado de 5.º y 6.º de Primaria en la localidad de Alcalá del Júcar. Uvas, mosto y productos típicos de la zona han sido los protagonistas de una jornada en la que los escolares han aprendido haciendo, experimentando y recuperando costumbres estrechamente vinculadas a su entorno, como es en este caso la elaboración de mosto.
La iniciativa se enmarca en el proyecto “Guardianes de la Edad Media” y ha sido organizada y llevada a cabo por Luisa Pérez Mora, directora del CRA Ribera del Júcar y profesora de 5.º y 6.º de Primaria, «con el objetivo de acercar al alumnado a las tradiciones locales mediante una metodología práctica y vivencial», como lo ha puesto de relieve.
Uno de los momentos más esperados llegó con el pisado tradicional de la uva. Los niños y niñas pudieron experimentar cómo se obtenía antiguamente el mosto, pisando ellos mismos las uvas y observando todo el proceso hasta conseguir el preciado zumo.
La jornada contó además con una invitada muy especial. María, vecina de La Recueja y vinculada también a Alcalá del Júcar, que compartió con los escolares sus conocimientos y experiencia. Su trayectoria como mujer emprendedora, más conocida como ‘María de La Recueja’, ha sido reconocida en diferentes ocasiones. De hecho, hace muy pocos días recibía uno de los premios que otorga la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Albacete.
Con su ayuda, el alumnado participó en una cata de uvas y de mosto blanco y tinto, en la que pudo descubrir diferentes aromas, sabores y características. Una experiencia sensorial que permitió a los escolares conocer de una forma diferente un producto profundamente ligado a la cultura y la tradición de la comarca. Tras la elaboración y la cata llegó el momento de embotellar el mosto. Cada niño y niña pudo llenar su propia botella y colocar su etiqueta, completando así todo el proceso desde la uva hasta el producto final.
La gastronomía tradicional también estuvo muy presente. Como broche final a esta situación de aprendizaje, Panadería La Artesana colaboró con la actividad obsequiando al alumnado con sus tradicionales bollos de mosto, un detalle que permitió a los escolares descubrir otra de las formas en las que la vendimia y sus productos forman parte de la gastronomía y las costumbres de la zona.
La experiencia no quedó limitada a 5.º y 6.º. El resto del alumnado del CRA Ribera del Júcar también fue invitado a participar en la jornada y a degustar el mosto, convirtiendo la actividad en un momento de convivencia para todo el centro.
Con iniciativas como esta, el CRA Ribera del Júcar continúa apostando por abrir la escuela a su entorno y convertir las tradiciones, las personas y el patrimonio local en recursos educativos.
Porque conocer cómo vivieron y trabajaron quienes nos precedieron también es una forma de comprender el presente. Y esta vez, los alumnos no tuvieron que descubrirlo únicamente en los libros: lo hicieron con sus propias manos… y también con sus propios pies.









