
Hasta siete espacios, incluido el IES Tomás Navarro Tomás donde se confinó a los positivos desde el primer momento, acogen ahora a temporeros del brote Covid, en grupos de unas 25 personas, por lo que son menos de 200 los que siguen este confinamiento.
Ello hace que sean unos 30 menos que los que lo empezaron en la IFAB -alguno ha recibido el alta- pero otros se escaparon en alguno de los incidentes. De hecho, un vecino de la zona relató a MasqueAlba como, horas antes del motín para exigir que les dejaran ir a trabajar, dio aviso a la policía porque varios inmigrantes lograron salir corriendo y alejarse del recinto.
La Policía Local reconoció alguna fuga del asentamiento pero los números llaman más la atención frente a las 370 PCR que Sanidad indicó que llegó a hacer cuando los temporeros -se estima que más de 400- estaban en las naves de la carretera de Peñas y se detectó el brote Covid.
Del IES Tomás Navarro Tomás -donde algunos de los positivos no llegaron a ingresar al no ser localizados- han recibido el alta ya unos 20 temporeros. Que haya trascendido, sólo uno de los afectados necesitó estancia hospitalaria.
BULOS Y MIEDO
Desde el Colectivo de Apoyo al Inmigrante, ACAIM, reconocieron que, especialmente en los primeros días de incertidumbre, hubo quienes se fueron porque se corrieron bulos como el de que los positivos tenían una pulsera de distinto color porque los iban a deportar.
CONFINAMIENTO
Los gimnasios de los colegios San Antón y Ana Soto acogen grupos de temporeros. Además, se han habilitado espacios en la Universidad Laboral y el pabellón del IES Andrés de Vandelvira. En el pabellón municipal Jorge Juan se encuentra otro grupo.
Los positivos -más de 40- están en el IES Tomás Navarro Tomás desde el inicio del confinamiento.
También llegaron hasta el IES Amparo Sanz y el colegio Virgen de los Llanos y hoy están también ubicando temporeros en el San Antón y en el Ana Soto.
