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De Liétor a la bolsa sin ‘gurús’ ni tecnicismos: «No queremos ser el Lobo de Wall Street»

Por Carlos Garrido

Francisco Javier Sánchez García, vecino de Liétor, publica su primer libro, ‘Bolsa para Pulpos’, después de una vida marcada por la reinvención profesional. Tras quedarse sin trabajo por un ERE, emprender y vivir durante once años en Argentina, ahora busca acercar la educación financiera a quienes se sienten “más perdidos que un pulpo en un garaje”.

Quedarse sin trabajo de un día para otro, con mujer, dos hijos, un perro y una hipoteca, puede cambiar la manera de mirar hacia el futuro. A Francisco Javier Sánchez García, vecino de Liétor, le ocurrió en 2008. Desde entonces, su trayectoria ha estado marcada por diferentes reinvenciones profesionales que ahora desembocan en una nueva aventura: la publicación de su primer libro, ‘Bolsa para Pulpos’.

No pretende convertir al lector en un experto inversor ni prometer fórmulas para hacerse rico. Su intención es prácticamente la contraria: explicar desde cero aquello que a él le habría gustado que alguien le contase cuando comenzó a interesarse por este mundo.

«Es información sobre educación financiera de la que me hubiera gustado disponer hace años. Es algo que se debería impartir en los colegios», explica. A ello suma su preocupación por el futuro de las pensiones y la importancia que concede a aprender a gestionar el dinero pensando también en la jubilación.

El título resume perfectamente a quién se dirige. ‘Bolsa para Pulpos’ nace de la expresión “estar más perdido que un pulpo en un garaje”.

«Todo el que no tenga una mínima base de conocimientos se siente así cuando escucha hablar de inversiones y bolsa. Piensa: “¿Qué idioma hablan?”, “¿esto se lo inventan?” o “¿para invertir en bolsa hay que ir a la universidad?”».

Su propuesta pasa por quedarse con los conceptos fundamentales, acompañarlos de ejemplos y explicarlos con humor. De hecho, una de las reacciones que recibió antes de publicar el libro terminó confirmándole que había encontrado el tono que buscaba: «Me dijeron: “Lo leo y es como si me lo estuvieras explicando tú mientras tomamos un café”. Ese era el objetivo».

Y si hay algo de lo que intenta alejarse es de los tecnicismos. «No queremos ser el Lobo de Wall Street», bromea. Sánchez considera que durante demasiado tiempo la inversión se ha presentado como un terreno excesivamente complejo para el ciudadano corriente cuando, con una base adecuada, puede comenzar a comprenderse.

También dedica una mirada crítica a los denominados ‘gurús’ financieros que proliferan en internet. Reconoce que existen divulgadores serios que ofrecen información valiosa, pero advierte de quienes prometen sistemas infalibles, información exclusiva o enriquecerse rápidamente.

Para resumirlo utiliza una de sus frases favoritas: «¿Sabes quién compra en mínimos y vende en máximos? Los mentirosos».

Su propia relación con la inversión tampoco comenzó con éxito. Después de perder su empleo, Sánchez aprovechó su experiencia como comercial y jefe de ventas para emprender. Montó su primera empresa en Mallorca, fue reconocido en 2009 como mejor emprendedor por el Grupo Expansión y llegó a ser finalista en los premios Jóvenes Empresarios de Mallorca. A lo largo de su trayectoria ha creado y posteriormente vendido dos empresas.

Una de ellas nació durante los once años que vivió en Argentina, donde además tuvo su primer contacto serio con la bolsa hace alrededor de seis años. Sin embargo, ocurrió precisamente aquello que ahora intenta evitar a sus lectores. «Lo vi muy complicado, quizá por la falta de información que tenía a mi alcance, y desistí».

El interés permaneció y tiempo después retomó el aprendizaje, comenzó a formarse y acabó adentrándose definitivamente en este ámbito. Por el camino llegaron también los errores propios de un principiante, muchos de los cuales ha trasladado al libro para ayudar a identificarlos. Su experiencia profesional tratando con todo tipo de personas también aparece en páginas dedicadas a los miedos, los comportamientos y los sesgos que pueden condicionar una decisión. Y toda esta nueva etapa mantiene un fuerte vínculo con Liétor, localidad en la que reside y donde su familia acumula varias generaciones.

La publicación realizada por el Ayuntamiento para dar a conocer el libro tuvo una respuesta que su autor no esperaba. «Mucha gente que no sabía nada me ha preguntado por la calle. Ha sido muy gratificante», reconoce.

Ahora quiere comprobar hasta dónde puede llegar el proyecto. Su principal objetivo es conseguir que más personas pierdan el miedo a aprender sobre inversión y plantea incluso crear alrededor de su página web una “comunidad Pulpera” en la que compartir consultas y continuar aprendiendo. Si la respuesta acompaña, tampoco descarta que ‘Bolsa para Pulpos’ sea únicamente el comienzo de su trayectoria como autor.

Después de un ERE, dos empresas, once años en Argentina y varias reinvenciones profesionales, Francisco Javier Sánchez abre así una etapa diferente desde Liétor. Esta vez, intentando explicar a otros aquello que a él le habría gustado comprender mucho antes.