Por Carlos Garrido
Javier del Pueblo, presidente del club, repasa el reciente ascenso tras una temporada brillante y marca el siguiente reto del club: consolidar un proyecto ambicioso que devuelva al equipo a categorías superiores
El Hellín CF ya es equipo de Preferente. Lo ha hecho, además, con autoridad, confirmando el liderato del grupo I de Primera Autonómica a falta de varias jornadas para el final. Un ascenso que va más allá de lo deportivo y que simboliza el renacer de un club que, no hace tanto, atravesaba momentos complicados. Hablamos con su presidente, Javier del Pueblo, para analizar lo conseguido y mirar hacia el futuro.
“El Hellín estaba en una situación muy complicada”, reconoce sin rodeos. “Había problemas, los jugadores no cobraban y el club estaba en capa caída”. Ante ese escenario, un grupo de personas decidió dar un paso al frente. “Nos animamos a cogerlo con muchísima ilusión y a intentar levantarlo”. El resultado, apenas unos meses después, ha sido inmejorable.
“Estamos muy contentos. La gente ha respondido durante todo el año, hemos conseguido más socios que nunca y hay una ilusión tremenda alrededor del equipo”, explica. Un respaldo social que ha sido clave para construir el proyecto desde la base.
Un ascenso que no era sencillo
Aunque el objetivo estaba claro desde el inicio —“subir o subir”—, el propio presidente reconoce que el rendimiento del equipo ha superado las expectativas. “No es fácil ninguna categoría, y menos una Primera Autonómica con equipos tan fuertes como el Atlético Ibañés o filiales como el del Quintanar del Rey”, apunta.
El Hellín CF no solo ha competido, sino que ha dominado. Y lo ha hecho con una regularidad que ha marcado la diferencia. “Ganábamos y los demás fallaban. Ganábamos y ellos perdían. Eso nos permitió abrir hueco”, resume.
Eso sí, Javier del Pueblo no quiere restar mérito al trabajo del equipo. “Puede parecer que ha sido fácil ahora que ya ha pasado, pero nos ha costado muchísimo. Hay campos muy complicados, partidos muy duros… esto no ha sido ningún paseo”.
El punto de inflexión
Si hay un momento que el presidente señala como clave en la temporada, ese fue el partido ante el CD Las Mesas. “Si nos ganaban se ponían líderes. Ganamos ese partido y creo que ahí cambió todo. A partir de ese momento, los demás equipos bajaron y nosotros seguimos fuertes”.
Pero más allá de un partido concreto, Javier insiste en una idea: el trabajo diario ha sido determinante. “Nosotros hemos entrenado tres veces por semana durante todo el año. En esta categoría eso no es habitual, y se nota mucho, sobre todo en la segunda vuelta”. Una exigencia que ha permitido al equipo llegar en mejor estado físico y competitivo al tramo decisivo.
Un proyecto con base
El ascenso no es un punto final, sino el inicio de algo mayor. El Hellín CF mira al futuro con ambición, apoyado en una estructura sólida que va más allá del primer equipo.
“Tener 650 niños en la escuela y que el club no sea un referente en el fútbol sería un error. Tenemos que estar arriba”, afirma el presidente, que destaca también la importancia de contar con figuras de peso en la dirección deportiva, con experiencia en el fútbol profesional.
Mirando a Preferente… y más allá
Con el salto de categoría ya asegurado, el club no pierde el tiempo. La planificación de la próxima temporada está en marcha y el mensaje es claro: quieren competir desde el primer momento.
“Ya estamos viendo jugadores, viajando a ver partidos de Preferente y Tercera. Queremos hacer un equipo competitivo”, explica. La base actual seguirá siendo importante, pero habrá refuerzos.
“El proyecto ahora mismo ha cambiado. Antes había jugadores que no querían venir, ahora sí. Han visto lo que estamos haciendo”, señala.
Además, el club prepara un esfuerzo económico mayor para dar ese salto de calidad. “Vamos a aumentar el presupuesto, en torno a un 60% más. Queremos dar un paso adelante”.
Porque el objetivo no se esconde: “El siguiente paso es intentar subir a Tercera. Sabemos que no es fácil, pero la ilusión y las ganas de trabajar no nos las quita nadie”.
