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La Diputación de Albacete sigue avanzando hacia unos cuidados más humanos en San Vicente de Paúl

Cuidar también es respetar. Con esta premisa, la Diputación de Albacete continúa impulsando un modelo de atención centrado en la persona en su Centro Asistencial de Mayores San Vicente de Paúl, donde se está desarrollando un programa específico para reducir de forma significativa el uso de sujeciones físicas, avanzando hacia entornos más seguros, amables y respetuosos con la autonomía de quienes viven allí.

El presidente de la Diputación, Santi Cabañero, acompañado por el diputado de Sanidad, Francisco García, conocía in situ esta iniciativa junto a la coordinadora asistencial del Centro, Marina Sancho; los geriatras, Inmaculada García y Sergio Salmerón, y el equipo de enfermería, encabezado por las supervisoras Inmaculada Sevilla y Arancha Fernández. 

Una visita que ha permitido comprobar cómo pequeñas grandes transformaciones pueden marcar una enorme diferencia en el bienestar cotidiano de las personas mayores.

Entre las medidas ya implantadas destacan la sustitución de barandillas completas por medias barandillas y la incorporación paulatina de camas de cota cero, soluciones que reducen el riesgo de lesiones y favorecen una mayor libertad de movimiento, minimizando la necesidad de sujeciones.

Objetivos: mejorar calidad de vida y reducir riesgos

“Queremos ofrecer un entorno más humano, respetuoso y seguro. Reducir las sujeciones no sólo mejora la calidad de vida, sino que también disminuye riesgos asociados como la agitación o la pérdida de movilidad”, ha señalado Cabañero, subrayando el firme compromiso del Gobierno provincial con unos cuidados basados en la dignidad y el acompañamiento.

Por su parte, Francisco García ha destacado que se trata de “un cambio profundo que requiere formación, sensibilidad y trabajo en equipo, pero cuyos beneficios ya se están reflejando en el bienestar diario de los residentes”.

El programa se completa con formación específica del personal en técnicas de acompañamiento, prevención de riesgos y abordajes no farmacológicos de la agitación, así como con revisiones individualizadas de cada caso desde un enfoque ético y personalizado. Además, la residencia ha actualizado su Protocolo de Sujeciones, avalado científicamente por la Sociedad Castellano-Manchega de Geriatría y Gerontología y aprobado por el Comité de Ética Asistencial de Albacete.

Este avance se enmarca en una estrategia global de cuidados humanizados que sitúa a San Vicente de Paúl como centro referente que, desde 2024 cuenta con el Certificado de Calidad de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, siendo la única residencia de Castilla-La Mancha con esta distinción.

Una apuesta convencida por un modelo donde la técnica va de la mano del corazón, y donde cada decisión se toma pensando en las personas, en su autonomía y en su derecho a envejecer con dignidad.