Por Carlos Garrido
Tras una década sin equipo, el club ha regresado con una masa social volcada, un bloque competitivo y el objetivo claro de devolver el baloncesto a lo más alto en la localidad
El baloncesto ha vuelto a latir con fuerza en Madrigueras. Después de diez años de ausencia, el CB Madrigueras ha resurgido con un proyecto sólido, basado en la identidad local y en el compromiso de un pueblo que nunca dejó de sentir este deporte como propio.
Y es que, aunque el club desapareció en 2014, la historia del baloncesto en la localidad se remonta mucho más atrás. Ya en los años 70 existían equipos que competían a nivel provincial, y fue a principios de los 80 cuando se fundó oficialmente el club, que con el paso de los años llegó a consolidarse en Primera Nacional, categoría a la que ascendió en el año 2000.
Tras más de tres décadas de actividad, el equipo se vio obligado a parar. Pero el baloncesto nunca se fue del todo de Madrigueras.
Un regreso impulsado por el pueblo
La temporada pasada marcó un punto de inflexión. Antiguos jugadores y directivos decidieron reunirse para estudiar la viabilidad de recuperar el club. Y lo que encontraron fue algo que lo cambió todo: una fuerte demanda social por volver a disfrutar del baloncesto.
“Había muchas ganas en el pueblo tras diez años sin equipo”, explican desde el club.
A partir de ahí, el proyecto comenzó a tomar forma. Se recuperaron jugadores de etapas anteriores, se sumaron jóvenes que habían seguido compitiendo fuera y se construyó una plantilla íntegramente formada por gente de la localidad.
Hoy, el equipo combina veteranos que superan los 40 años, y referentes históricos del baloncesto provincial, con jugadores en plena madurez y jóvenes con proyección, sentando así las bases de un proyecto competitivo desde el presente, pero con mirada de futuro.
Un club que es una familia
Uno de los pilares fundamentales del CB Madrigueras es su estructura interna. El club está gestionado por una directiva formada por 11 personas, en la que conviven perfiles deportivos, técnicos y organizativos.
Pero más allá de los números, hay un concepto que define el día a día del club: familia. “El ambiente tanto en la directiva como en la plantilla es clave para trabajar a gusto y mejorar el rendimiento”, señalan.
En lo deportivo, el club cuenta actualmente con un equipo sénior en 2ª Autonómica y un equipo juvenil con gran proyección, mientras que las escuelas deportivas, gestionadas por el Ayuntamiento, actúan como cantera natural, en coordinación directa con el club.
Una afición que marca la diferencia
Si hay algo que distingue al CB Madrigueras es su masa social. El regreso del equipo ha despertado una respuesta espectacular en el pueblo. “El pabellón se llena en todos los partidos”, destacan.
La implicación de la afición va mucho más allá. A pesar de que la entrada es gratuita, el club ha logrado una gran cantidad de socios que aportan económicamente para sostener el proyecto. A ello se suma la venta de merchandising y la colaboración activa en distintas iniciativas.
El apoyo no se queda ahí. En partidos fuera de casa, la afición también ha respondido, llegando incluso a desplazarse en autobuses organizados para acompañar al equipo.
A nivel institucional y empresarial, el respaldo también es total. El Ayuntamiento colabora activamente tanto en lo económico como en la gestión, mientras que numerosas empresas del entorno han apostado por el proyecto.
Objetivo: crecer sin perder la esencia
En lo deportivo, el objetivo inmediato es claro: el ascenso de categoría. El equipo ha demostrado un gran nivel durante la temporada, manteniéndose invicto durante buena parte del curso y peleando por el liderato hasta el último momento. Pero más allá del corto plazo, el club tiene una hoja de ruta muy definida.
El principal reto es construir una base sólida de jugadores jóvenes que aseguren la continuidad del proyecto, acompañando el relevo de los actuales referentes. A ello se suma la formación de entrenadores dentro de la propia entidad, buscando un crecimiento estructural y sostenible. “El objetivo es crecer sin perder nuestra identidad: un equipo basado en jugadores del pueblo”, explican.
Un presente ilusionante y un futuro prometedor
La temporada está siendo muy positiva, tanto para el equipo sénior como para el juvenil. Aunque el liderato se escapó recientemente, el objetivo sigue intacto: luchar por el ascenso hasta el final.
Más allá de los resultados, el verdadero éxito del CB Madrigueras está en algo mucho más profundo: haber conseguido reactivar la ilusión de todo un pueblo en torno al baloncesto.
