Por Carlos Garrido
El club de la localidad albaceteña regresa a la competición tras una década sin equipo y lo hace con una nueva directiva, cerca de 400 socios y un proyecto que busca consolidarse paso a paso en el fútbol provincial
El CF Independiente Hoya-Gonzalo vuelve a formar parte del mapa futbolístico de la provincia de Albacete. Tras más de diez años sin competir, el club ha regresado esta temporada a la actividad con una nueva directiva, un nuevo escudo y, sobre todo, con una ilusión renovada que se respira tanto dentro como fuera del campo.
Al frente del proyecto se encuentra Teresa Núñez, presidenta de la entidad, que explica cómo nació esta nueva etapa del club. “Es un placer poder contar nuestra historia”, señala antes de recordar que el equipo ya tuvo presencia en el fútbol provincial décadas atrás. “El Club de Fútbol Independiente Hoya-Gonzalo se formó hace más de 40 años, alrededor de los años 80. Estuvo varios años en competición hasta su disolución en 1992”.
Tras un intento de recuperación en 2015 que no terminó de consolidarse, el fútbol desapareció nuevamente del municipio durante una década. Hasta ahora. “Esta es la primera temporada en la que el club vuelve a la competición con una nueva directiva, un nuevo escudo y, sobre todo, ilusiones totalmente renovadas”, explica la presidenta.
Un proyecto que nace del pueblo
La semilla de esta nueva etapa surgió de manera natural entre vecinos de la localidad. “La idea surge de un grupo de personas del pueblo que, junto a nuestro entrenador Mati, vimos la posibilidad real de volver a sacar el equipo adelante”, explica Teresa Núñez.
La respuesta fue inmediata. Contactos, implicación vecinal y jugadores dispuestos a sumarse al proyecto hicieron el resto. “Gracias a la gente del pueblo y al compromiso de muchos jugadores que quisieron sumarse al proyecto, todo fue tomando forma con más facilidad de la que imaginábamos”.
El club cuenta actualmente con un equipo sénior que compite en Segunda Autonómica, dirigido por el técnico Mati y acompañado en el cuerpo técnico por Aquilino, José Luis y Roca, a quienes la presidenta agradece el trabajo que realizan día a día.
Detrás del funcionamiento del club también hay una directiva que trabaja para sostener el proyecto en un contexto modesto. “Somos un club humilde donde cada detalle cuenta. Organizamos eventos y diferentes iniciativas para poder financiarnos”, explica Núñez.
En este sentido, el apoyo del tejido empresarial ha sido clave para poner en marcha la nueva etapa del club. “Queremos destacar el apoyo fundamental de nuestro patrocinador principal, TMA, empresa instalada en nuestra localidad dedicada a la gestión de residuos, que fue quien nos permitió empezar este proyecto con una mayor seguridad, así como del resto de patrocinadores”.
Un pueblo volcado con su equipo
Uno de los aspectos que más ha sorprendido a la directiva ha sido la respuesta de la afición. El fútbol ha vuelto a convertirse en un punto de encuentro para el municipio.
“La reacción del pueblo ha sido absolutamente espectacular desde el primer día. La grada se llena en cada partido y sentimos que jugamos con un jugador más”, afirma la presidenta.
Ese respaldo se refleja también en los números: el club ha alcanzado cerca de 400 socios en su primera temporada de esta nueva etapa, una cifra muy significativa para una localidad de las dimensiones de Hoya-Gonzalo.
El proyecto cuenta además con el apoyo del Ayuntamiento, que colabora en la mejora de las instalaciones. Una de las últimas iniciativas ha sido la inauguración de un mural gigante con el escudo del club en la entrada del campo, un símbolo que refleja el sentimiento que se ha generado alrededor del equipo.
Crecer paso a paso
A pesar de la ilusión que rodea al proyecto, en el club tienen claro que el crecimiento debe ser progresivo. “Nuestro principal objetivo, siendo un club en su primer año de esta nueva etapa, es consolidarnos en la categoría, crear un bloque sólido y sano y sentar las bases de un proyecto estable”.
La idea es construir desde abajo, sin perder la perspectiva. “Somos un club humilde que ha empezado desde abajo y queremos crecer paso a paso”.
Entre los retos de futuro aparece la posibilidad de desarrollar cantera, aunque el tamaño del municipio dificulta por ahora la creación de categorías inferiores. “De momento no contamos con ella porque no disponemos de suficientes niños en el municipio para formar categorías base, pero es algo que nos gustaría poder desarrollar en el futuro”.
Un equipo con potencial
En lo deportivo, la temporada está dejando sensaciones positivas dentro del vestuario, aunque la clasificación no refleja del todo el potencial del equipo.
“El balance hasta ahora es positivo. Es cierto que la clasificación no refleja del todo el nivel real del equipo, ya que contamos con una plantilla muy completa en todas las líneas”, explica Teresa Núñez.
La presidenta reconoce que al equipo le ha faltado en algunos momentos experiencia o fortuna. “Quizás nos ha faltado ese punto de experiencia o de suerte que a veces marca la diferencia en el fútbol, pero estamos convencidos de que llegará”.
Como ejemplo del nivel competitivo del equipo, Teresa destaca un dato significativo: el Independiente Hoya-Gonzalo es el único equipo que ha conseguido derrotar al líder, el EFB Almansa, uno de los conjuntos más fuertes de la categoría.
“Eso demuestra el potencial que tenemos. Confiamos en que en esta segunda vuelta se haga más justicia y podamos avanzar posiciones en la tabla”.
Mientras tanto, el club continúa disfrutando de algo que va más allá de los resultados: el regreso del fútbol al pueblo y el sentimiento que ha despertado entre sus vecinos.
“Estamos muy orgullosos del camino que estamos recorriendo y, sobre todo, del sentimiento que se ha generado alrededor del club”, concluye su presidenta.
