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El EBA firma un inicio perfecto en Primera Nacional: «Queremos estar arriba, pero sin perder nuestra seña de identidad»

Por Carlos Garrido

El Escuelas Baloncesto Albacete suma cuatro victorias en las cuatro primeras jornadas y comparte la condición de invicto con el Polígono de Toledo. Su entrenador, Chemi Escudero, destaca la adaptación de los jóvenes de la cantera, la unión del vestuario y la importancia de recuperar la ilusión por disfrutar del baloncesto.

El Escuelas Baloncesto Albacete (EBA) ha comenzado la temporada de manera inmejorable en Primera Nacional masculina. El conjunto albaceteño ha conseguido imponerse en sus cuatro primeros compromisos ligueros, un pleno de victorias que le permite ocupar la segunda posición de la clasificación y convertirse, junto al Polígono de Toledo, en uno de los dos únicos equipos que todavía no conocen la derrota. Un arranque especialmente meritorio si se tienen en cuenta los cambios que ha experimentado la plantilla durante el verano y la apuesta del club por dar protagonismo a los jóvenes de su cantera.

Su entrenador, José Miguel Escudero, más conocido como Chemi Escudero, reconoce que las sensaciones después de estas primeras jornadas son muy positivas, especialmente porque el equipo ha sabido responder a las dudas que existían durante la pretemporada. La salida de cuatro jugadores importantes por motivos deportivos, laborales y académicos obligó a renovar parte del vestuario y a confiar en futbolistas jóvenes que debían adaptarse a las exigencias de la categoría.

«Al principio empezábamos la temporada con un poquito de dudas porque el equipo había sufrido varios cambios importantes. Se marcharon cuatro jugadores y los sustituimos por chavales jóvenes de nuestra cantera, algunos procedentes del equipo juvenil y otros que estaban en diferentes clubes», explica el técnico, satisfecho con la respuesta que ha ofrecido el grupo desde el primer encuentro.

Precisamente, la adaptación de esos nuevos integrantes es uno de los aspectos que más valora Escudero. Los jóvenes han conseguido hacerse un hueco desde el primer momento, aportando al equipo y encontrando el respaldo de los jugadores más experimentados, que han desempeñado un papel fundamental para facilitar su integración.

«La llegada con fuerza de los chavales jóvenes de la cantera, que han tenido una adaptación a la Primera Nacional espectacular, y la unión con la gente más veterana han sido fundamentales», señala el entrenador, convencido de que la química del vestuario puede convertirse en uno de los principales argumentos del EVA durante la temporada.

Para Chemi, construir un grupo unido es especialmente importante en una competición de carácter amateur como Primera Nacional, donde el compromiso, la convivencia y la implicación de todos los integrantes de la plantilla pueden marcar diferencias. «Conseguir hacer una buena piña y un buen grupo nos va a hacer estar arriba seguro», asegura.

La cantera como seña de identidad, sin renunciar a competir

Más allá de los resultados, el entrenador insiste en que el principal objetivo de esta temporada pasa por recuperar una filosofía que considera fundamental para el club: ofrecer oportunidades reales a los jóvenes formados en la cantera y permitirles continuar creciendo en una categoría exigente.

Escudero recuerda que, durante la pretemporada, mantuvo conversaciones con la presidencia para definir el rumbo del proyecto. La intención era volver a apostar decididamente por los jugadores jóvenes, sin perder la competitividad que ha caracterizado al EBA durante los últimos años.

«El principal objetivo era recuperar nuestra seña de identidad, que quizá habíamos perdido un poco, volver a ser un equipo que diera salida a la gente joven y apostar por ella de verdad, sin dejar de lado el querer ser competitivos y estar en la parte alta de la clasificación», explica.

Y es que la trayectoria reciente del Escuelas Baloncesto Albacete demuestra que el club se ha consolidado como uno de los equipos más regulares de la competición. Según recuerda su entrenador, esta es su séptima campaña en Primera Nacional y en todas las anteriores ha conseguido disputar el playoff de ascenso, aunque todavía no ha logrado dar el salto de categoría.

Una regularidad que Chemi considera especialmente valiosa, teniendo en cuenta las dificultades que atraviesan muchos clubes para mantener sus proyectos deportivos a lo largo del tiempo. Sin embargo, también tiene claro que ese historial no debe convertirse en una obligación que termine condicionando la filosofía de la entidad.

Por eso, pese al pleno de victorias, el entrenador descarta que el buen comienzo vaya a provocar un cambio de rumbo o una apuesta por reforzar la plantilla con el único propósito de conseguir el ascenso.

«Empezar 4-0 no va a suponer un cambio de mentalidad ni traer ningún fichaje estelar para subir a toda costa», afirma Escudero, que prefiere mantener la cautela y continuar trabajando con la misma idea.

El técnico es consciente de que las derrotas terminarán llegando y considera fundamental que el equipo sepa afrontarlas con naturalidad, sin perder la confianza en el trabajo que está realizando. «Si al final de temporada es el primer puesto, genial. Si es el quinto y hemos disfrutado de la temporada, también terminaremos contentos», añade.

Recuperar el disfrute después de una temporada de mucha exigencia

Otro de los grandes cambios que Chemi Escudero ha querido introducir esta temporada tiene que ver con la manera de vivir la competición. El entrenador reconoce que el pasado curso, pese a mantenerse en la zona alta de la clasificación, el equipo terminó acusando un importante desgaste provocado por la presión de ganar y alcanzar el ascenso.

La autoexigencia llegó a convertirse en una carga para jugadores, cuerpo técnico y directiva, hasta el punto de que el entrenador considera que habían perdido parte de la esencia que siempre había caracterizado al EBA.

«El año pasado nos exigimos muchísimo. Teníamos que estar arriba, ascender sí o sí y ganar todos los partidos. Acabamos la temporada bastante quemados, muy cansados y con mucho desgaste», recuerda.

Por ese motivo, uno de los propósitos para el nuevo curso fue recuperar el placer de competir, disfrutar de los entrenamientos y de los partidos y conseguir que el baloncesto volviera a vivirse con una mayor naturalidad.

«Nos marcamos que uno de los objetivos tenía que ser disfrutar más todos: jugadores, directiva y cuerpo técnico. Pasárnoslo mejor y no tensionarnos de esa manera», explica.

De momento, el cambio parece estar dando sus frutos. Más allá de las cuatro victorias, Escudero destaca el desparpajo con el que están jugando los jóvenes, la implicación de los veteranos y el ambiente que se respira alrededor del equipo.

«Estoy viviendo este inicio muy feliz y disfrutando mucho. No solo por las cuatro victorias, sino por ver el desparpajo de la gente y cómo los jugadores veteranos siguen demostrando por qué quieren continuar compitiendo», reconoce.

Un llamamiento a la afición para seguir disfrutando del baloncesto albaceteño

El buen comienzo de temporada también está teniendo su reflejo en las gradas. Chemi Escudero asegura que el EBA está contando con una mayor presencia de público que en campañas anteriores y agradece especialmente la fidelidad de quienes acompañan al equipo cada jornada.

El entrenador también quiere animar a quienes todavía no han acudido a sus partidos a descubrir una competición que, aunque alejada del baloncesto profesional, ofrece un nivel de exigencia y preparación considerable.

Escudero recuerda que los jugadores entrenan varias veces por semana, cuentan con preparación física específica y mantienen una dedicación que, en muchos aspectos, se aproxima a la de categorías superiores.

«Ofrecemos algo distinto. No es el baloncesto profesional que se puede ver en otras categorías, pero sí un baloncesto amateur de alto nivel, casi semiprofesional, porque entrenamos prácticamente como profesionales», explica.

Además, destaca que el EBA representa una oportunidad para disfrutar del baloncesto protagonizado por jugadores de Albacete, muchos de ellos formados en la propia cantera y dirigidos por entrenadores vinculados a la estructura del club.

«Es la Primera División de Castilla-La Mancha, con gente de Albacete, jugadores de nuestra cantera y entrenadores de nuestra cantera. También es un reflejo para los niños y una manera de transmitir valores», subraya.

Con cuatro victorias en cuatro jornadas, el EBA ha demostrado que puede seguir compitiendo entre los mejores mientras construye un proyecto basado en el talento local y la formación de sus jóvenes. Un comienzo que invita al optimismo, aunque Chemi Escudero prefiere mantener los pies en el suelo y recordar que el verdadero éxito de esta temporada no dependerá únicamente de la clasificación.

Porque, después de varios años persiguiendo el ascenso, el Escuelas Baloncesto Albacete quiere demostrar que también se puede aspirar a lo máximo sin dejar de disfrutar del camino.