
Julián Ros Córcoles, vicario judicial del Obispado de Albacete, exponía este miércoles cómo ha influido en los procesos de nulidades matrimoniales la reforma que hizo el Papa Francisco y que entró en vigor el 8 de diciembre de 2015. Entre otras novedades, recoge que en determinados casos pueda ser el propio obispo –Ciriaco Benavente en el caso de Albacete- el que vea y determine las nulidades, además de acortar tiempos y abaratar el proceso.
Córcoles avanzó que desde que se aprobara esto y, en lo que va de año, el obispo ha tramitado ya tres nulidades matrimoniales. Además, indicó que han entrado en la Diócesis este año siete procesos de nulidad matrimonial que es una cifra que está “por encima” de lo habitual en Albacete.
Con la nueva reforma, la nulidad se puede conceder en unos tres meses, cuando antes el mínimo era un año.
