0 comments

OPINIÓN El alcalde humilla a la democracia, por Emilio Sáez

Artículo de opinión de Emilio Sáez Cruz

Secretario general de la Agrupación Municipal del PSOE en Albacete y diputado nacional en el Congreso

De nuevo, Albacete ha vuelto a noticia de alcance nacional. Y no por ser una ciudad de progreso y con una excelente calidad de vida, méritos que han sido fruto del esfuerzo, el trabajo y las ilusiones de su ciudadanía. No. Lo ha sido por lo escuchado y visto en el último Pleno Municipal, celebrado el pasado jueves, reprobando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo que debería abochornar a cualquier persona que se considere demócrata.

Este acuerdo de la vergüenza puso en evidencia la fragilidad a la que se enfrenta en estos momentos la democracia. La permisividad hacia las actitudes franquistas de uno de los concejales de esta Corporación, José Ramón Conesa, expulsado de VOX y ahora como no adscrito con derecho a sueldo, sitúan al alcalde de Albacete y presidente provincial del Partido Popular, Manuel Serrano, en las filas de los intolerantes, de quienes lucen sin rubor símbolos preconstitucionales, la bandera franquista y el emblema de la Falange, y con proclamas que más bien parecen discursos del No-Do pronunciados en la plaza de Oriente.

Curiosamente, de esta manera eligió Manuel Serrano conmemorar 50 años de democracia en nuestro país, que dieron comienzo tras una dictadura eterna e insoportable. El alcalde de esta ciudad permitió no solo que el señor Conesa mostrara esos elementos que suponen una humillación a las víctimas de la dictadura, sino que la sesión se convirtiera en un ataque al espíritu que debe garantizar el mantenimiento del sistema político que nos ha permitido vivir en paz en el último medio siglo, autorizando que se cuestionara la legitimidad de la elección del actual presidente del Gobierno, de Pedro Sánchez, tras alcanzar un acuerdo mayoritario y de progreso.

La zafia y macarra intervención de Conesa no sorprende a nadie. Es costumbre de este señor provocar una y otra vez a quienes se sienten agraviados por sus comportamientos antidemocráticos. Lo peor de todo es la manera en la que Manuel Serrano miró hacia otro lado, ante la exhibición de quienes sueñan con que vuelvan los regímenes en los que la voluntad del pueblo es papel mojado.

Pero entrando en el fondo de la cuestión, más allá de si el Pleno Municipal es el foro para debatir estas propuestas y su validez -de hecho el Tribunal Supremo ya se ha pronunciado en este sentido y ha sentenciado que los ayuntamientos carecen de habilitación legal para realizar declaraciones de esta naturaleza- lo que buscaban era hacer ruido, como fuegos de artificio, para ocultar los avances que este país, y por ende, esta ciudad ha alcanzado bajo la presidencia de Pedro Sánchez en la revalorización de las pensiones, en el incremento del salario mínimo interprofesional, en la creación del Ingreso Mínimo Vital, en las ayudas al transporte público, en el aumento de las becas educativas… Se han impulsado obras más que importantes —la reforma del barrio de La Pajarita, la continuación de la A-32 o la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales—, pero además, el Ayuntamiento de Albacete recibirá el próximo año, en concepto de entregas a cuenta por parte del Gobierno de España, 60 millones de euros, lo que supone un incremento del 12,32 % con respecto a 2025.

Además, con Pedro Sánchez, la ciudad ha recibido una lluvia de millones que nos han permitido transformar un centro colapsado y contaminado en un espacio para el paseo, la conversación y el entendimiento, además de una puesta al día de instalaciones municipales como la estación de autobuses.

Y mientras que en el Pleno del Ayuntamiento de Albacete se debatían estas cuestiones, que para el PP, los tránsfugas y VOX pueden ser capitales, pero que no aportan nada ni a Albacete ni a la a las personas que vivimos en esta ciudad, en el Congreso de los Diputados, las derechas rechazaban los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para las administraciones en el próximo trienio, el paso preliminar a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026.

Este rechazo del PP, partido que gobierna en esta ciudad, supondrá que nuestro Ayuntamiento verá mermados sus presupuestos en 5 millones de euros durante los próximos tres años, es decir, 15 millones de euros para mejora de infraestructuras, zonas verdes, construcción de viviendas o puesta en valor del transporte público.

Si Manuel Serrano se considera el alcalde de todos y de todas debería romper relaciones con los concejales no adscritos, y comenzar a poner como primer objetivo de su cuaderno de ruta los intereses de Albacete. De otra manera, quedará demostrado de nuevo que su única pretensión es mandar con una mayoría absoluta comprada a base de sueldos públicos, mientras que la ciudad pierde el tren del progreso, la modernidad y la creación de empleo, es decir, cuanto peor, mejor.